Primer hombre galardonado

París.- La Fundación Kering, dedicada a la lucha contra la violencia de género, celebró de forma inédita sus 10 años de existencia: por primera vez premió a una organización que trabaja con hombres deseosos de erradicar su machismo.

Esa organización es mexicana, se llama Gendes (Género y Desarrollo) y fue galardonada el pasado 19 de junio en la elegante sede parisina del Grupo Empresarial Kering, uno de los tres líderes mundiales del sector de la moda y de los accesorios de lujo que tiene a Yves Saint Laurent, Gucci, Balenciaga, Stella McCartney y Alexander McQueen entre sus marcas estrella.

Explica Celine Bonnaire, delegada general de la fundación: “Cada dos años los premios de la Fundación Kering apoyan y recompensan a asociaciones con ideas innovadoras –que nosotros definimos como emprendedores sociales– para enfrentar el terrible problema de la violencia ejercida contra las mujeres. 

“Por lógica, de 2008 –año de creación de la Fundación y de los premios– a 2016 privilegiamos iniciativas de mujeres y para mujeres. Este año seguimos fieles a ese principio, ya que seis de las siete personas galardonadas son mujeres. Sin embargo, nos pareció capital destacar también a Gendes y a su presidente, Mauro Antonio Vargas.

–¿Por qué motivo?

–Después de una década de colaboración estrecha con asociaciones de mujeres y organizaciones feministas en distintos países, nos quedó claro que urgía desarrollar más iniciativas de prevención de la violencia. Nos pareció imprescindible trabajar con hombres para ver con ellos lo que significa ser varón y ayudarlos a pensar en una masculinidad más sana, digamos, que la machista.

“Estábamos en esa etapa de nuestra reflexión cuando nos llegó la candidatura de Gendes, que por supuesto nos llamó la atención. Nuestros socios en México examinaron el trabajo realizado por Mauro Vargas y su equipo y quedaron convencidos por sus logros. También quedó convencido el jurado.

“Mauro Vargas –sigue Bonnaire– conjuga una muy buena formación académica con una reflexión teórica sólida y un amplio conocimiento empírico, basado en años de trabajo con hombres presos de su propia violencia.”

Enfatiza: “Además Vargas está en contacto permanente con asociaciones de mujeres. Por todas estas razones resultó obvio apoyarlo”.

–¿Por qué el Grupo Kering decidió movilizarse contra la violencia de género? ¿Salma Hayek jugó un papel en esa decisión? ¿Fue ella la que convenció a su esposo, Francois-Henri Pinault, presidente y director general del grupo…? 

–Su influencia fue determinante, no cabe duda. Salma Hayek, que tiene una larga trayectoria de compromiso con la causa de las mujeres, es un miembro muy activo de nuestro Consejo de Administración, en el que se desempeña como experta. Pero en realidad Salma predicó a un convertido.

–¿Qué quiere decir?

–Como él confiesa, hace 10 años Francois-Henri Pinault quedó profundamente impresionado por las estadísticas sobre violencia de género. De pronto tomó conciencia de que una de cada tres mujeres en el mundo es víctima de violencia en el curso de su vida.

“Sólo citaré algunas de las cifras que también lo impactaron: cada 18 segundos se impone un matrimonio forzado a chicas de menos de 18 años, 50% de las agresiones sexuales se perpetran contra mujeres de menos de 16 años, 96% de las víctimas de trata de personas para explotación sexual son mujeres, en Estados Unidos una de cada cuatro muchachas sufre agresiones sexuales antes de llegar a los 16 años, cada siete minutos hay una violación en Francia… Desafortunadamente esa lista dista de ser exhaustiva. 

“Francois-Henri Pinault entendió que no se podía quedar de brazos cruzados y creó la Fundación Kering. Es interesante señalar que 60% de las personas que trabajan en las empresas del Grupo Kering son mujeres y 80% de nuestra clientela es femenina. Una razón de más para movilizarnos.”

Premio y asesoría

Cada premiado por la Fundación Kering recibe un cheque de entre 5 mil y 10 mil euros, pero el apoyo no se limita a ese aporte financiero.

“Nuestro papel es encontrar soluciones a problemas concretos, identificados y cuantificados, que enfrentan asociaciones comprometidas en la lucha contra la violencia de género, y luego evaluar los resultados. El eje de nuestra intervención es favorecer el emprendimiento social que reconcilia el rendimiento económico con objetivos socialmente responsables, asesorando y acompañando a nuestros galardonados para que se asuman como empresarios sociales pujantes”, asegura Bonnaire. 

–¿Podría aclarar el concepto de emprendimiento social? 

–El empresariado o emprendimiento social usa el mismo modelo económico que la empresa privada, pero sus beneficios no se reparten entre accionistas y dueños de la empresa, sino que se invierten en realizaciones sociales. Con nuestra asesoría Gendes no dejará de ser Gendes, no perderá su identidad ni cambiará sus objetivos, sino que aprenderá a diversificar los medios que le permitirán alcanzarlos y a definir un modelo económico que amplíe sus posibilidades de acción.

–¿Cómo funciona ese acompañamiento?

–Desde el principio del año en curso trabajamos con MakeSense, una red internacional creada en 2011 por dos jóvenes franceses, que funciona como una comunidad sin fines de lucro y conecta a personas con habilidades, experiencias y conocimientos interdisciplinarios con emprendedores sociales para resolver retos específicos. 

“MakeSense-México se apresta a acompañar a Mauro Vargas durante seis meses. Juntos van a analizar algunas de las necesidades fundamentales de Gendes y establecer una hoja de ruta. Luego MakeSense conectará a Mauro Vargas con profesionales capacitados de su red, que lo van a asesorar para encontrar soluciones. 

“Por las pláticas que sostuvimos con Mauro Vargas entendimos que Gendes intentó conectarse con el sector privado en México, pero que le faltaron herramientas para hacerlo de manera eficaz. Es exactamente el tipo de reto al que MakeSense y la Fundación Kering pueden ayudar a responder.

–¿MakeSense se desempeñará como tutor o mentor de Gendes?

–Así es. Ese trabajo conjunto durará seis meses. Luego MakeSense seguirá pendiente de Gendes mientras la Fundación Kering mantendrá su acompañamiento a lo largo de dos años, quizás más. Algunos de los galardonados de los años anteriores colaboran ahora con nosotros de diversas maneras. 

“En realidad con los premios Kering, Gendes acaba de integrar una amplia red internacional que abarca fundaciones, instituciones internacionales, estatales y privadas, empresarios, expertos, emprendedores sociales… Sólo juntando fuerzas, multiplicando iniciativas innovadoras y coordinándolas podremos enfrentar ese mal universal que representa la violencia de género.