Deslumbran “Patrimonio” y “Chavela Vargas”

Dos luchas heroicas captadas por documentalistas extranjeras cautivaron el 21 Festival Internacional de Cine en Guanajuato (GIFF). Patrimonio testimonia cómo una comunidad pesquera sudcaliforniana en Todos Santos echó abajo un depredador megadesarrollo turístico estadunidense-mexicano (supuestamente solapado por los Salinas de Gortari y “altos niveles del actual gobierno”), al tiempo que el descarnado filme biográfico Chavela Vargas muestra los claroscuros de la singular cantante y actriz de origen costarricense, quien se negó a perder.

SAN MIGUEL DE ALLENDE, GTO.- Arriesgándolo todo, las cineastas estadunidenses Lisa F. Jackson y Sarah Teale siguieron con cámara en mano durante tres años a un grupo de pescadores de Todos Santos, Baja California Sur, que lucharon contra un megadesarrollo turístico llamado “Tres Santos” en la playa Punta Lobos.

Al frente de ese proyecto millonario estaban la empresa estadunidense Black Creek y su filial mexicana MIRA, amenazando destruir el lugar y dejar a los residentes sin agua potable. Además, la compañía extranjera se adueñó de la playa, cuando estaba concesionada a los pescadores. 

Ambas grabaron casi 500 horas de video y todo lo resumieron en el documental titulado Patrimonio, que tuvo su estreno mundial en el pasado Festival Internacional de Cine de Berlín, y se proyectó en la sección Muestra Especial de la 21 edición del Festival Internacional de Cine en Guanajuato (GIFF, sus siglas en inglés), efectuado en esta ciudad del 20 al 24 de julio, y luego en la metrópoli Guanajuato del 25 al 28 de este mismo mes.

El largometraje de 84 minutos muestra el triunfo de los pescadores y su abogado John Moreno (encarcelado por la empresa extranjera durante 90 días), logrando parar la ambiciosa construcción: en enero de 2018, los pescadores recuperaron su concesión histórica de esa playa del Mar de Cortés. Patrimonio señala que varios textos periodísticos han vinculado a la familia Salinas de Gortari con Black Creek y con “los altos niveles del actual gobierno de Enrique Peña Nieto”.

El proyecto ocuparía 414 hectáreas, en las que se construirían 4 mil 472 viviendas, tres hoteles, áreas comerciales, un huerto “orgánico comunitario”, un club de nado privado, el Centro Universitario Todos Santos de la Colorado State University y una planta desalinizadora.

Francisco Quirino Cota, ganadero y agricultor de Todos Santos, se unió a los pescadores. En Patrimonio se ve cómo fue su apoyo y menciona a este semanario: 

“Este documental no es sólo la relatoría de una lucha, también es como una semilla, como un grano que pude abrir el interés de muchos ciudadanos que  se encuentran en conflictos similares para que no se queden callados. Esta lucha puede servir como un incentivo a velar por nuestros derechos, por nuestros recursos naturales.”

Diablos de “Tres Santos”

A principios de 2015, integrantes de la Cooperativa  de Pescadores de Punta Lobos comenzaron a defender sus derechos.

 La familia Salvatierra platica en el largometraje todo el proceso sufrido junto con el abogado Moreno, mientras que los gobienos municipales, estatales y nacionales los dejaron solos “enfrentándonos a gigantes e incluso estaban coludidos”.

Lisa (Elisabeth) Finch Jackson (realizadora de Unidad de delitos sexuales (2011) y El gran silencio: Violación de las mujeres en el Congo (2008), este último Premio Especial del Jurado en Sundance y dos nominaciones al Emmy), también fue demandada por Black Creek y MIRA “por cargos de despojo e invasión, eran un sinnúmero de multas, hasta nueve años de cárcel, apenas hace dos meses se resolvió, pero duré dos años con eso encima, incluso la policía se plantaba en mi casa”. Tras cumplir su misión, manifiesta contenta:

“Hay esperanza en luchas como estas, donde los más poderosos, los más débiles, sí tienen poder y voz, pero hay que seguir con la lucha.”

 Realizadora de Encuentro con un asesino (2001) y La vida secreta de Barbie (1999), ella se entregó por completo a la película:

“Desde el 2015, vimos que estaba por construirse algo en la playa y que los pescadores no estaban contentos y se encontraban muy desesperados. Decidimos hablar con ellos y enfatizaron que no estaba bien y habían sido amenazados.

“Yo vivía en Nueva York, residí ahí 35 años, y hacia 2017 me fui a radicar a Baja California Sur para seguir  el caso. Todo se estaba complicando y muy rápido, entonces, no podía, cada momento, ir a Nueva York y regresar a México. Todo empezó porque me invitó mi productora Sarah Teale a Todos Santos. Las dos fuimos ahí, pero casi estuve sola todo el tiempo.”

 Por su parte el agricultor y ganadero Quirino Cota, rememora que la vida de todos peligró:

“Había una serie de ataques por parte de la empresa. Andábamos con mucho cuidado en los eventos y los plantones. Yo, como ciudadano nativo de Todos Santos, me uní con ellos por cariño, por mi gente, mi pueblo.”

Se refiere a John Moreno:

“Estuvo 90 días preso. Falsificaron su firma. Es un muchacho abogado muy preparado. Nos informaba de nuestros derechos legales. Cuando vio la situación se acercó a los pescadores. Los inversionistas llegaron diciendo que esa playa les pertenecía y la iban a cerrar y comenzó el conflicto. En ese momento los pescadores voltearon hacia Moreno, quien se ofreció abiertamente y sin cobro alguno.” 

–¿Se detuvo el proyecto completo “Tres Santos”?

–Sólo quedó la construcción del hotel. Al parecer quieren crear un restaurante más; pero el megaproyecto fracasó. Aún así, dormimos con un ojo abierto siempre.

Se le pregunta su opinión en torno a que pasado mes de junio varios medios informativos informaron sobre el decreto del presidente Enrique Peña Nieto a utilizar alrededor de 300 cuencas por empresas privadas en los próximos 50 años, por lo cual se dice que ha privatizado el agua.

“Eso es lamentable y triste –responde–, que nuestras propias autoridades no se tientan el corazón en privilegiar los intereses de empresas o compañías que son trasnacionales muchas veces, y dejen por un lado el interés ciudadano, la seguridad. Confiamos que en nuevas autoridades que gobernarán en diciembre próximo puedan ayudar.” 

Jackson redondea: “Deseamos presentar Patrimonio en todos los pueblos en riesgo por este tipo de problemas, pues necesitan un poco de esperanza”.

Retrato íntimo de Chavela 

De estilo muy propio al cantar letras rancheras tradicionales, una voz áspera, adolorida, y siempre vestida con tradicional gabán, Chavela Vargas (de origen costarricense, pero que residió la mayor parte de su vida en México) es retratada con los obstáculos que venció por ser lesbiana y alcohólica en el documental Chavela Vargas. La  intérprete, la leyenda, de Catherin Gund y Daresha Kyi.

  El filme obtuvo el Premio del Público en el Festival de Cine de Berlín del 2017; estrenará en México el próximo viernes 3 de agosto con 50 copias, y la estadunidense Kyi expresa a Proceso por teléfono desde California que en 90 minutos, la película “inspira a los jóvenes, a los ancianos, a todo mundo porque Chavela vivió de manera auténtica, eso es difícil en todas las sociedades porque quieren que nos conformemos, y ella no se conformó.

 “Lo que más me impresionó de ella es que nunca se rindió. Hizo lo que quiso desde el principio. Eso le dio miedo a sus padres, porque desde niña sus deseos eran muy claros; con una personalidad formada, de muy fuerte carácter, quería cantar en los escenarios internacionales, y lo logró.”

 El documental de Chavela ofrece material inédito. Entrevistas con la polémica figura (nacida el 17 de abril de 1919 y fallecida el 5 de agosto del 2012), opinando sobre ella: los españoles Pedro Almódovar (director de cine) y Miguel Bosé (cantautor); o Eugenia León, Tania Libertad, Liliana Felipe y Jesusa Rodríguez, así como algunas de las ex parejas de Chavela. 

 Además, se aborda a profundidad su amistad con el cantautor mexicano José Alfredo Jiménez, incluso cómo se acompañaron en las borracheras. 

 La australiana Catherin Gund era quien conocía a Vargas, relata Kyi:

 “Tuvo la suerte de grabar dos presentaciones de la intérprete, una en (“El Hábito” de) Coyoacán. E igual registró una conversación de ella. Nosotras hablamos de realizar una película, y de repente me dijo que poseía un video, me lo mostró y me enamoré de Chavela inmediatamente. Me encantó su manera de charlar. ¡Me di cuenta que era única! Así que decidí crear el largometraje sobre ella, y empezamos a trabajar.” 

 Ahí se destaca que en la época de la cantante y también actriz no había lugar para una lesbiana, pero que tuvo cuanta mujer bonita quiso. Tania Libertad, para quien Chavela fue quizá la mejor intérprete de José Alfredo, rememora:

 “Fui a la casa de Frida Kahlo, me invitó un pintor, y fue un deslumbramiento al verle la cara y sus ojos. Pensé que no era un ser de este mundo. Sus cejas juntas era una golondrina en pleno vuelo.”

 La realizadora exalta que su vida fue como un viaje muy interesante:

 “Sus padres la rechazaron. No la querían. Fue una forma de abuso, porque sufrió mucho el rechazo de sus progenitores. Creo que un tiempo le dio vergüenza y pena ser lesbiana. Quizá se vuelve alcohólica por ese dolor que traía, esa vergüenza que la lastimaba; pero tuvo un proceso de curarse, de aprender a amarse como mujer, como lesbiana, como cantante. Cantaba lo que le tocaba el corazón y lo que formaba parte de su vida. José Alfredo Jiménez y ella eran muy cuates, no sólo interpretaba sus composiciones, sino que andaban de parranda. Iban al Tenampa en Garibaldi donde se quedaban días y noches bebiendo.”

 Almódovar la define ante la cámara:

 “Cuando cantaba era una especie de sacerdotisa. Establecía una comunicación muy profunda de tú a tú.”

Vargas relata que al principio de su carrera se vistió de mujer y se maquillaba, pero nadie le hizo caso; y cuando se puso pantalones, que eso a finales de los años cuarenta era mal viso en las mujeres, llamó mucho la atención. Pero por su alcoholismo dejó de presentarse ante el público porque ya no la querían contratar. Muchos años desapareció del escenario. Ya mayor, en España, empezó “una nueva carrera a nivel internacional” de 20 años más.

Kyi dice convencida que la cantante contó con dos hombres como amigos de su vida: José Alfredo Jiménez y Pedro Almódovar.

 “Mucha gente piensa que es Almódovar quien llevó a la artista a España, pero fue una mujer, y en esa nación conoció al creador de Mujeres al borde de un ataque de nervios y Volver, quien se dedicó a ayudarle. Le consiguió lugares para presentarse en España y Francia. ¡Tuvo mucho éxito! Cuando salió de México, se liberó. En México ya había pasado por muchas experiencias y el hecho de regresar a la música públicamente para ella fue muy difícil, pero lo logró. Se dio cuenta que contaba con una segunda vida, que se le presentaba una segunda oportunidad”.

El documental aborda su pasión por beber. La misma Chavela, quien popularizó “Macorina” (del español Alfonso Camín a una cubana) expresa:

 “El alcoholismo es más una enfermedad psíquica, una enfermedad de soledad, de abandono, de estar rodeada de mucha gente y al final, ¡nada!”

Kyi destaca que la dipsomanía fue parte sustancial de su trayectoria:

“Nosotras no queríamos presentar una historia sólo de asuntos buenos ni exaltarla. La intención era presentar a un ser humano multidimensional. Esta mujer de clase baja, lesbiana, latina, sin educación, alcohólica, al final logró mucho, es ejemplo para las personas más humildes. Luchó para sobrevivir y logró sus sueños. Chavela te ofrece una manera muy real de como tú puedes hacer lo mismo. Fue fiel a su vida, y eso para mí es lo más trascendente.”