El “FIFAgate”, talón de Aquiles de Televisa

El Grupo Televisa sigue resintiendo los efectos negativos de la presunta implicación de ejecutivos y al menos una filial en la trama de sobornos a la FIFA para asegurar los derechos de transmisión de varios Mundiales en toda América Latina. En un contexto de dificultades financieras que lo obligan a vender “negocios no estratégicos”, el consorcio sigue negando su participación en el FIFAgate, pero se encuentra cercado judicialmente por varios despachos de abogados neoyorquinos y nada hace prever que saldrá indemne de las demandas. 

En plena etapa de venta de garaje, cuando el consorcio más grande de comunicaciones de América Latina ya vendió su 19% de participación accionaria en la empresa española Grupo Imagina y pretende deshacerse de sus estaciones de Radiópolis, de sus casinos y centros de apuesta de Play City y “de otros negocios no estratégicos”, al Grupo Televisa le volvió a estallar el escándalo del pago de sobornos por 15 millones de dólares en el FIFAgate y las consecuencias de éste con demandas de acciones colectivas en Estados Unidos.

El 6 de agosto por la noche se conoció la versión ampliada de una class action (demanda de acción colectiva) en contra de Televisa, presentada en la Corte del Distrito Sur de Nueva York ante el juez Louis Stanton, por haber participado en la trama de pago de sobornos para obtener los derechos de transmisión exclusivos de la Copa Mundial de la FIFA.

El despacho Kessker Topaz Meltzer & Check informó en su comunicado que presentó la demanda de acción colectiva porque ejecutivos de la televisora se involucraron en el esquema de sobornos a directivos de la FIFA y que “el descubrimiento de la conducta anterior sometería a la compañía a un mayor escrutinio regulatorio”.

La demanda es una ampliación de la que se presentó desde el 5 de marzo pasado. El mismo juez emplazó al Grupo Televisa para que, a más tardar el próximo 15 de octubre, conteste las demandas de acción colectiva que buscan el pago de una millonaria indemnización para quienes compraron acciones de la televisora en la Bolsa de Nueva York entre el 11 de abril de 2013 y el 25 de enero de 2018.

Al darse a conocer la ampliación de la demanda, los títulos bursátiles del Grupo Televisa se desplomaron en más de 7%, para cotizarse en 54.7 pesos, y sus ADR (acciones en Estados Unidos) disminuyeron 5.33%. Según la agencia Bloomberg, es la mayor caída de las acciones de Televisa desde noviembre de 2008.

El Grupo Televisa no ha emitido una nueva posición oficial ante los medios y la Bolsa Mexicana de Valores. Un vocero de la compañía envió al portal de Buzz Feed News un escueto comunicado que repitió su versión de noviembre de 2017, cuando se dieron a conocer las declaraciones de Alejandro Burzaco, el delator y testigo clave en la trama de los sobornos a directivos de la FIFA.

Según el vocero de Televisa, la demanda es “un complemento de una antigua, presentada el 5 de marzo. Los señalamientos que se hacen no tienen fundamento legal alguno, además de contener importantes errores de hecho. Asimismo, omiten señalar que –como ya se había reportado– Televisa realizó con abogados independientes una detallada investigación que concluyó en que no se había realizado ninguna actividad relacionada con prácticas de corrupción.

“Como se señaló desde el año pasado, todos los pagos que Televisa realiza son en seguimiento a contratos de negocios debidamente requisitados y de ninguna manera elaborados para pagos relacionados con cualquier conducta indebida”, remató el comunicado.

Ese vocero omitió que el 18 de julio pasado Televisa dio a conocer la decisión de su consejo de administración de cambiar a Pricewaterhouse Coopers S.C. como su auditor externo, el mismo que “exoneró” a sus directivos del escándalo de la FIFA, y contrató a KPMG Cárdenas Dosal para revisar sus estados financieros para este año fiscal.

Desde finales de noviembre de 2017 Televisa enfrenta el ataque coordinado de poderosos despachos de Nueva York, como Rosen Law Firm, Bronstein, Gerwitz & Grossman; Block & Levinton, y Levy & Korsinsky por “fraudes bursátiles” y “otras prácticas ilegales de negocios”, derivados del testimonio de corrupción que el empresario argentino Alejandro Burzaco realizó el 15 de noviembre ante una corte federal de Estados Unidos.

El delator

La pieza clave de esta trama de corrupción, futbol y muertes sospechosas es el empresario argentino Alejandro Burzaco, exdirector general de una comercializadora de deportes llamada Torneos y Competencias. Es uno de los 42 testigos involucrados en el FIFAgate, acusado de pagar más de 110 millones de dólares en sobornos para obtener derechos de transmisión televisiva, junto con quien fuera el hombre fuerte del futbol argentino, Julio Grondona, exvicepresidente de la FIFA fallecido en 2014.

Burzaco llegó a un arreglo con la fiscalía de Estados Unidos, tras recibir amenazas de muerte, para devolver 21 millones de dólares y delatar la red de corrupción en el mundo del futbol profesional a fin de reducir su pena.

El 15 de noviembre Burzaco reveló en su testimonio ante la Corte de Nueva York, cuya copia tiene Proceso, que Televisa utilizó una filial externa llamada Mountrigi para triangular el pago de sobornos de al menos 7.5 millones de dólares, de un total de 15 millones que había acordado con los ejecutivos de la televisora brasileña O’Globo.

En las páginas 489-490 de su testimonio, Burzaco relató que viajó a Suiza en marzo de 2013 para concretar “un negocio”:

El negocio fue en Zurich, entre Torneos y Competencias en una alianza entre Teleglobo, de Brasil, y Televisa y Mountrigi, filial de México, viendo la posibilidad de adquirir de la FIFA los derechos de televisión, radio e internet para la Copa del Mundo de 2026 y la del 2030, con exclusividad para nuestros territorios y para las zonas de Brasil en el caso de Teleglobo, y de América Latina, en el caso de Televisa, en sociedad con Torneos y Competencias…

–¿Para lograr el acuerdo estaban dispuestos a llegar a pagar sobornos para estos derechos? –le preguntan.

–Entre los tres socios estábamos de acuerdo en distribuir el pago de 15 millones de dólares en sobornos.

–A quién?

–A Julio Grondona.

–Y cuando usted habla de sus socios, ¿a cuáles socios se refiere?

–Teleglobo de Brasil y Televisa de México.

–¿Fueron 15 millones de dólares que pagaron a Julio Grondona?

–Sí, señor.

–¿Y dónde le iban a entregar el dinero a Julio Grondona?

–El dinero para Julio Grondona estaba en una subcuenta en un banco suizo a nombre de Julius Berg.

Estas palabras cimbraron a Televisa. Entre el 15 y el 16 de noviembre del año pasado, la compañía emitió dos comunicados para negar “cualquier acción indebida” en esta trama y para afirmar que la compañía “nunca tuvo conocimiento o autorizó, de forma alguna, sobornos o conducta inapropiada alguna”.

El periodista argentino Facundo Pastor, autor del libro El gran arrepentido de la mafia del futbol. Alejandro Burzaco, la conexión argentina del FIFAgate, relata a este semanario que la triangulación de empresas para el pago de sobornos era común en el empresario argentino.

“El mecanismo de anteponer empresas que nadie conocía se repite en Argentina, Uruguay y Paraguay. Esa fue una matriz corrupta que utilizó Burzaco. Muchas veces eran empresas con nombres parecidos. Por ejemplo, en Argentina oficialmente existe Torneos y Competencias. Y luego había otra que se llamaba Torneos, radicada en Holanda, y otra en Islas Caymán.

“Siempre utilizaban intermediarios para que los grandes grupos de medios como Televisa, O’Globo o Clarín, aquí en Argentina, nunca aparezcan involucrados y haya productoras que sean intermediarias entre la compraventa de derechos y las grandes cadenas.”

–Televisa alega que no se puede confiar en el dicho de alguien involucrado en una trama de corrupción. ¿Miente Burzaco?

–Burzaco no miente, porque si miente va a ser muy complicada su situación judicial. Sabe que Mountrigi funcionó de esa manera porque él hizo algo similar en Argentina. ¿Por qué se le ocurrió decir eso? Quizá tiene que ver con haberles ofrecido a los fiscales estadunidenses una relación de confianza. Tanto O’Globo y Televisa como Torneos eran las empresas que le pagaban a Grondona y el intermediario era el propio Burzaco.

Mountrigi y la trama de crímenes

Mountrigi Management Group es una empresa con sede en el cantón suizo de Zug. Según la información del libro de Facundo Pastor, la firma estuvo compuesta por tres personas y fue un vehículo para el pago de sobornos del FIFAgate. Los investigadores del caso lograron descubrir que es una filial del Grupo Televisa, que la utilizó como “empresa pantalla” para las operaciones de sobornos. 

Televisa habría recurrido a esta off shore para pagar cerca de 190 millones de dólares y asegurar los derechos de transmisión de los Mundiales de 2018 hasta  2030 para toda América Latina. En los documentos de los tribunales relacionados con la admisión de culpa por sobornos de millones de dólares para hacerse de esos derechos para Argentina, Paraguay y Uruguay, se muestra que Mountrigi los obtuvo y automáticamente se los vendió a Burzaco, destaca el libro de Facundo Pastor.

En 2016, cuando se destapó a nivel internacional el FIFAgate, Televisa aseguró que ninguno de sus empleados o los de Mountrigi habían “hecho ningún pago indebido a funcionarios de la FIFA relacionados con la adquisición de derechos de transmisión de partidos de futbol”.

El 26 de octubre de 2016, el periodista Tariq Panja reveló en un reportaje para The New York Times que esta misteriosa empresa off shore habría conseguido para Televisa los contratos de exclusividad de las transmisiones de la Copa Mundial en 16 naciones lationoamericanas.

El reportaje de Panja fue el primero que mencionó a Alejandro Burzaco: “Para llegar a este acuerdo con la FIFA, Mountrigi recibió el apoyo de Alejandro Burzaco, un empresario argentino, según varias personas que tienen conocimiento de las negociaciones y pidieron el anonimato al no estar autorizadas para dar estas declaraciones”.

A unas cuantas horas antes de que Burzaco rindiera su testimonio en Nueva York, en Buenos Aires apareció muerto Jorge Alejandro Delhon, abogado que trabajó para el programa gubernamental argentino Futbol para Todos. La información fue confusa. Atribuyeron su muerte a un suicidio: se arrojó a las vías del tren en la localidad de Lanús.

Delhon falleció poco antes de que Burzaco lo acusara, junto a Pablo Paladino, de recibir sobornos por 4 millones de dólares cuando fueron funcionarios. Antes de estar en Futbol para Todos, Delhon fue vicepresidente del Ente Regulador del Agua (ETOSS). Después estuvo a cargo del Registro Nacional de Infractores a la Ley del Deporte, en el Ministerio de Justicia.

Según una nota de El Clarín, publicada tres días después del “suicidio”, Delhon quería reunirse con Paladino para conversar sobre las acusaciones lanzadas por Burzaco.

“Era un hombre honesto, derecho, de familia. Un abogado y asesor administrativo sin relación con la política. Es incomprensible. El martes hablé telefónicamente con él para tranquilizarlo. Era un amigo entrañable y le dije que viniera a mi casa para hablar. Era un hombre intachable que no entendía verse involucrado en esta situación. No lo pudo soportar”, afirmó Paladino a El Clarín.

Cinco días después de esta sospechosa muerte en Buenos Aires, la tarde del domingo 19 de noviembre de 2017, en pleno puente vacacional, Televisa lamentó y confirmó la muerte de su vicepresidente Alejandro Lagos, en medio de versiones confusas sobre un presunto intento de asalto mientras hacía deporte en su bicicleta en el kilómetro 44 de la carretera México-Tulancingo.

Después, la propia fiscalía mexiquense informó que el impacto de bala que mató a Lagos no provino de un asaltante sino del arma de uno de sus escoltas, según las pruebas de balística.

La versión final, filtrada a varios medios, fue todavía más confusa. Al parecer Lagos fue asesinado no por “confusión” de sus escoltas sino de manera deliberada. Uno de sus guaruras hizo 12 disparos y uno de ellos mató a Lagos; el otro guardaespaldas, que conducía la camioneta, al bajar del vehículo para defender a su jefe no puso freno de mano y lo atropelló. 

Cuando trasladaban al herido a un hospital se les ponchó una llanta. Pidieron ayuda de un agente de la Policía Federal de Caminos, pero no pudo atenderlos. Cuando llegó una ambulancia de Caminos y Puentes Federales (Capufe), Lagos había fallecido.

Al interior del Grupo Televisa se especuló que Lagos, vicepresidente de Izzi, podría estar al tanto de la trama de Mountrigi. Antes de llegar a Televisa, en febrero de 2013, Lagos estuvo 23 años en Bancomer, el banco fundado por su tío Manuel Espinosa Yglesias, y después fue director del Grupo Financiero Serfín, con Adrián Sada, y jefe de la División de Banca de Mayoreo Global en el Banco Santander. También participó en el consejo de administración de otras empresas, incluyendo Mexichem, la compañía con la que Pemex firmó un polémico convenio de coinversión de 518 millones de dólares para la refinería Pajaritos.

En tanto, las historias de presuntos sobornos y de corrupción en la FIFA siguen dando de qué hablar y pueden provocar una nueva sacudida bursátil para las acciones del Grupo Televisa.