El gran malentendido en el Museo Carrillo Gil

Lo primero que sorprende de la exposición El gran malentendido. Wolfgang Paalen en México y el surrealismo disidente de la revisa Dyn, es su parecido –concepto, tema y hasta diseño del título– con la que se presentó entre octubre de 2012 y abril de 2013 en el Getty Research Institute (GRI) de Los Ángeles, California.

Lo segundo que sorprende es la omisión de este dato.

Curada por la consultora curatorial del GRI, Annette Leddy, y la curadora Donna Conwell del Centro de Arte Montalvo de Saratoga, California, Farewell to surrealism: The Dyn circle in Mexico (La despedida del surrealismo: el círculo de la Revista Dyn en México), la muestra no sólo abordó la participación que tuvieron distintos creadores nacionales y extranjeros en la revista fundada y editada por Paalen, sino que también revaloró la importancia que tuvo el pensamiento del artista en el desarrollo del expresionismo abstracto norteamericano.

Con un título que, al igual que la del GRI, se basa en una frase de Paalen publicada en algún número de la revista, la exposición que presenta el Museo de Arte Carrillo Gil, en la Ciudad de México, detona cuestionamientos no sólo sobre la coherencia del contenido, sino también sobre los modelos curatoriales que promueve el Instituto Nacional de Bellas Artes. 

Curada por Daniel Garza Usabiaga, la muestra manifiesta una estructura indecisa que se percibe a lo largo de toda su narrativa. Con base en lo que señala el texto de sala, la exposición se centra en la producción de Paalen en relación con algunas ideas que desarrolló en Dyn (1942-1944) y su vínculo con los colaboradores de la revista; no es una muestra retrospectiva, pero incluye obras realizadas durante su regreso a México en los años cincuenta. 

Aun así, se incluyen piezas realizadas desde los años treinta, y las piezas cincuenteras –provenientes de la colección del museo– se esparcen sin sentido acompañando diversas secciones.

Nacido en Austria en 1905 y radicado en París desde 1928, Wolfgang Paalen formó parte del círculo surrealista de André Breton durante su auge en la década de los treinta. En la famosa Exhibición internacional de surrealismo que organizaron Breton y Paul Eluard en 1938 en París, Paalen fue coorganizador, encargándose de las “aguas y matorrales”. Por invitación de Frida Kahlo viajó a México en 1939 y, en el camino, se desvió hacia Canadá para visitar las culturas indígenas de la Columbia Británica.  

De pensamiento y estética románticos, Paalen estaba interesado tanto en imaginarios vinculados espiritualmente con la naturaleza –totemismo–, como en las exploraciones científicas que hurgaban en dimensiones no visibles. Su desencuentro con las ideas surrealistas de Breton derivó en crear la revista Dyn, que funcionó como una plataforma para difundir sus ideas.  

Escrita únicamente en inglés y francés, y difundida sólo en Nueva York y Londres, la revista constó de 6 números que Paalen editó e imprimió en México entre 1942 y 1944. Entre los colaboradores, además de la francesa Alice Rahon –entonces su esposa–, y la suiza Eva Sulzer –fotógrafa y patrocinadora–, destacaron el espléndido pintor, arqueólogo y caricaturista mexicano Miguel Covarrubias, y el fotógrafo Manuel Álvarez Bravo. Creadores que se representan en la muestra de manera descriptiva, sin especificar el significado o relevancia de sus aportaciones.

  En 1948 Paalen se mudó a California, de 1951 a 1954 vivió en París, y desde entonces hasta su muerte en 1959  radicó de nuevo en México. Revalorado en su relación con la escena norteamericana, ¿cuál fue la aportación que hizo Paalen al arte y a los artistas de nuestro país?