Libro de crónicas sobre San Juan del Río, Querétaro

A lo largo de 226 páginas ilustradas con fotos en blanco y negro, el cronista municipal Ubaldo Neftalí Sáenz Bárcenas coordina historias propias de su poblado en el volumen Crónica de San Juan del Río, Querétaro (Instituto de Cultura y Juventud SJR), acompañadas de una veintena de relatos y perfiles elaborados por otros seis investigadores locales.

Para Sáenz Bárcenas, la recopilación, custodia y difusión de la memoria histórica y cultural del municipio es la principal labor del cronista, según apunta en la presentación del libro:

“Escribir, reescribir y registrar los sucesos, el acontecer trascendental del presente, sin olvidar el pasado, para dejar constancia en el futuro, debe ser también su contenido. El cronista debe meterse a los archivos, debe investigar e interpretar la historia para poder, a su vez, difundirla a lo demás.”

Sáinz Bárcenas aborda la importancia del Archivo Histórico Municipal, de los museos originales a los de nuestros días, planos y mapas de la localidad, heráldica, instituciones educativas, Revolución Mexicana, y del urbanismo. Algunos textos rayan en alegorías y testimonios: “La leyenda de los túneles de San Juan del Río”, “Cronología de reinas de la Feria de San Juan del Río”, “La leyenda de la princesa del barrio de La Cruz”, “El lienzo charro” e “Historia del vino en San Juan del Río”, incluyendo una foto de la bien dotada actriz española Rosario Dúrcal cortando uvas en una escena de la película Las medias de seda, última comedia que filmó el gran Joaquín Pardavé.

Así, José Luis Hernández Peña recuerda “El último suspiro de la época de oro del cine nacional en San Juan del Río”, evocando la cinta El gallo de oro, con Ignacio López Tarso, Lucha Villa y Narciso Busquets, “catalogada en el lugar 41 como de las mejores mexicanas de todos los tiempos” y que “congregó a los últimos genios de la industria en sólo 103 minutos de drama rural, basada en un cuento de Juan Rulfo adaptado por Carlos Fuentes y Gabriel García Márquez”. Además, El imperio de la fortuna (1986), con Blanca Guerra y Ernesto Gómez Cruz. En apartado en torno a la licantropía y cine de luchadores, destacan las aventuras fílmicas sanjuanenses de Santo, El enmascarado de plata, alias de Rodolfo Guzmán Huerta (1917-1984).

Fernando Roque Soto Martínez traza las estampas biográficas de “Juan Rock, luchador social y rockero”, “Revelando al Mago Mabú” (Miguel Ángel Bárcenas Urquiza, 8 de mayo de 1965), y “Mi paso por la cultura subterránea sanjuanense”. Sobresale un suceso peculiar recogido por el narrador, productor cultural y periodista Felipe Cabello Zúñiga:

“Crónicas desordenadas: Sherlock Holmes y el misterio del Congreso de Novela Policiaca en San Juan del Río”, que se llevó a cabo del martes 24 al viernes 27 de febrero del año 1987, y al que asistieron entre otros muchos escritores mexicanos además del célebre español Manuel Vázquez Montalbán: entre ellos sobresalientemente Vicente Leñero, María Elvira Bermúdez y Rafael Ramírez Heredia, así como el poeta Marco Antonio Campos y el fotógrafo de Proceso Juan Miranda.

En el divertido encuentro, antecedente de la Semana Negra de Gijón, España, fundada por el narrador Paco Ignacio Taibo II, éste sale mal librado por las declaraciones de Malú Huacuja del Toro (a la postre con 26 años de edad), que recoge Cabello Zúñiga desde Nueva York. El anfitrión del congreso, asienta, estuvo “encaminado a coronar a Taibo II como dueño y señor de la novela negra”. Suyas son un par de crónicas más: “Inicio de las relaciones entre San Juan del Río, Querétaro, y Chino, California. Consolidación de un hermanamiento”, amén de “Datos históricos sobre los bomberos de San Juan del Río”, cuyo pionero fue el abuelo del investigador, Felipe Cabello Leyva.

Felipe Muñoz Gutiérrez trae a colación momentos musicales a comienzos de los setenta con la maestra concertista Esperanza Cabrera Muñoz, al tiempo que lanza su “Corrido de la Fundación de San Juan del Río” (24 de junio de 1531), cuyo estribillo reza:

¡Que viva San Juan del Río!

Un pueblo lleno de gloria,

un lugar que con justicia

llaman “puente de la historia”.