Sophie Alexander-Katz en ópera prima de Rondero

La actriz mexicana de sangre judía Sophie Alexander-Katz protagoniza Los días más oscuros de nosotras, ópera prima de Astrid Rondero, quien confiesa a Proceso que ambas “nos encontramos muy contentas con el rumbo que ha tomado el largometraje”.

La película ha recorrido festivales nacionales e internacionales en los cuales ha sido reconocida. Recibió una mención especial del jurado del Festival Internacional de Cine de Los Cabos del 2017, donde se estrenó. El miércoles 1 ganó Mejor Largometraje en One Country One Film del Festival Internacional de Apchat-Issoir, en Francia. Y concursará en el Festival Internacional de Cine de Monterrey, a efectuarse del jueves 16 al día 23 de este mes.

Ansia por estrenar aquí  

“Vienen varias selecciones en distintos encuentros filmicos, pero aún no podemos divulgarlo”, informa Rondero. Todavía no estrena la cinta en las salas comerciales mexicanas y, a decir de su directora, “nos hallamos en el proceso de decidir con cuál distribuidora nos vamos”.

La trama se centra en Ana, quien regresa a su Tijuana natal después de 25 años. Pero empieza a recordar momentos dolorosos. La cinta además muestra la violencia en esa franja fronteriza del país:

“La idea me surgió tras residir en Tijuana y ver la vida de las mujeres en la frontera. Fue muy impresionante ver a la hora de laborar en la edición que la violencia de género terminó siendo como la punta del iceberg, pero intenté mostrar las relaciones de poder, no nada más de los varones hacia las mujeres, sino de las mujeres hacia los varones y de los varones hacia los varones.”

 Graduada en el Centro Universitario de Estudios Cinematográficos de la UNAM, Rondero platica que el guion fue un proceso largo y fabuloso:

“Lo escribí a partir de un trabajo en conjunto con Lila Nieto. La protagonista Ana (Sophie Alexander-Katz) posee muchas capas que impiden que otras personas se acerquen a ella, porque está marcada por una herida de la infancia muy densa”.

Ana conoce a otra mujer y surge una relación intensa: 

“Era importante para mí mostrar a qué se enfrentan estas dos chicas en su soledad y el por qué surge la hermandad entre ellas.”

Los otros actores son Adolfo Madera y Florencia Ríos. La historia se rodó a finales del 2015 en Tijuana y Rosarito, Baja California, y en la Ciudad de México. 

–El filme muestra en un momento que la gente que fallece asesinada son un número más en una enorme lista, ¿qué opina de la situación de la violencia hacia las mujeres y los desaparecidos?

–Estamos en un momento nacional de crisis, por eso en la película era muy importante manifestar cuál es el escenario en el que estamos, sin caer un tremendismo del que no hay salida. De hecho, el largometraje platea que sí existe la esperanza.

Y con respecto a los desaparecidos, “hay una parte en la que aparece un hombre sin vida, y no se investiga su asesinato. Como si no pasara nada”.

Por lo pronto, el largometraje de 97 minutos va por un buen camino y es una prueba más de la madurez interpretativa en la carrera versátil de la actriz Sophie Alexander-Katz.