Acerca de los Foros de Pacificación y las posturas de Javier Sicilia

Señor director:

Me dirijo a usted para solicitarle un pequeño espacio en su prestigiada revista a fin de exponer algunos comentarios que surgen de la lectura de diferentes textos sobre el poeta Javier Sicilia.

Inicio aclarando que respeto el derecho que tiene el señor Sicilia a exponer lo que para él es el camino que debe tomar el Presidente de la República electo para alcanzar la pacificación del país, donde los foros que se están desarrollando no tienen razón de ser, al menos en este momento. Él ha tenido la posibilidad de expresarse desde hace años en las páginas de Proceso y de otros medios y foros. Miles no la tenemos y también tenemos algo que decir.

No puedo afirmar que los foros sean la mejor alternativa para construir la estructura que llevará al país a la pacificación, pero tampoco puedo dudarlo. Sé que de las discusiones, por muy acaloradas que puedan ser, surgen cosas buenas. Confío en ello. Espero que de ellas puedan surgir medidas cuyos efectos benéficos se sientan entre la sociedad, como cambios en las estrategias para prevenir los delitos, ya que hasta la fecha se ha priorizado el patrullaje sobre la vigilancia.

Espero que se cambie la actitud de las instancias oficiales que intervienen en hechos delictivos: Fiscalías, Semefos, Vialidad, Seguridad Pública y todas las que intervengan (el IJAS en Jalisco, por ejemplo) y que por lo general son el calvario de víctimas y dolientes, porque es común que a su pena se les agreguen preocupaciones por gastos que no están en su presupuesto. Como sea salen perdiendo. En estos espacios es donde se van perdiendo la verdad y la justicia.

El pasado no se puede olvidar, pero urge parar la violencia y las comisiones de la verdad o de atención a víctimas deben hacer su trabajo mientras otras instancias hacen el propio. Y en lo que se refiere al perdón, eso es un asunto personal. Conozco casos de personas que luego de purgar una pena por homicidio han buscado a los dolientes para solicitar su perdón y lo han alcanzado, lo que de seguro fue mucho más gratificante que un perdón colectivo.

Finalmente, pienso, señor Sicilia, que si no lo invitan, vaya; que si no le ofrecen chamba, búsquela y si se la ofrecen, tómela. Sólo quien es sensible al dolor podrá aliviar el de las víctimas de la inseguridad.

Atentamente:

Francisco Corona Cervantes

Tlaquepaque, Jal.

 

Respuesta del colaborador

Señor director:

Agradezco muchísimo las palabras del señor Francisco Corona Cervantes.

Atentamente:

Javier Sicilia