Sobre “AMLO y los militares: no se avizora cambio alguno”

Señor director:

En relación al excelente artículo de Erubiel Tirado “AMLO y los militares: no se avizora cambio alguno” (Proceso No. 2182), hago los siguientes comentarios:

Con la excepción, quizás, de la guerra que llevó a cabo contra México en el siglo XIX, nunca antes Estados Unidos nos había hecho tanto daño como de 2008 al día de hoy.

La guerra que tiene lugar contra el narco y la migración indocumentada no es de México ni para su beneficio. Se trata de una guerra inútil y devastadora que para promover sus intereses geopolíticos nos ha impuesto Estados Unidos a través de la Iniciativa Mérida (IM), firmada por los presidentes Felipe Calderón y George W. Bush en 2007. 

Esa contraproducente guerra ha hecho realidad los peores escenarios para el país: a) elevar sustancialmente el poder de soborno, intimidación y violencia de los cárteles; b) diversificar y extender los campos de acción de la delincuencia organizada; c) llevar a niveles sin paralelo la corrupción y la impunidad, d) subordinar a México y ahondar el daño a sus instituciones de gobierno. 

En Estados Unidos, la Marina y el Ejército no patrullan calles ni enfrentan con armas de alto poder a cárteles de la droga. Tampoco lo llevan a cabo la DEA, el FBI, policías estatales o locales. ¿Por qué lo hace México? 

Existen alternativas viables y eficaces a la atroz guerra que padecemos. Por ejemplo, ver a las drogas como un problema fundamentalmente de salud, no de seguridad nacional, y enfocar la estrategia contra los cárteles y sus cómplices en el combate al lavado de dinero, tráfico de armas, corrupción e impunidad.

Para bien de la nación y de su pueblo, la guerra a balazos contra el narco debería terminar el primer día del gobierno que encabezará Andrés Manuel López Obrador. México no puede continuar más su papel de achichincle, migra, verdugo y sicario de Washington. La Patria es primero. 

Atentamente:

Primitivo Rodríguez Oceguera

 Ciudad de México