Cuestiona la falta de politécnicos en el gabinete de López Obrador

Señor director:

Bastante controversia han causado los nombramientos que el presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, ha realizado al conformar su gabinete formal y ampliado que lo acompañará en la Cuarta Transformación de México. Un medio lo sintetizó así: “Vuelve la Universidad al poder” –evidentemente, la Universidad Nacional Autónoma de México.

¿Y los egresados del Instituto Politécnico Nacional? Hemos sido marginados desde la administración de José López Portillo; pero, sobre todo en la larga noche neoliberal de México, los egresados politécnicos dejaron de participar en la administración pública, no obstante que un politécnico, Ernesto Zedillo, estuvo al frente del Ejecutivo, pero se consideró más de Yale, hasta la fecha. 

Tan absurda es la marginación de los politécnicos que un levantacejas al servicio del poder neoliberal se atrevió no sólo a llamarnos chairos, sino a invitarnos a emular a Brutus. Los politécnicos nos congratulamos por los amigos universitarios que figurarán en el poder próximo, ya que los empleados de las particulares sólo privatizaron a México nacional e internacionalmente.

Hoy la situación parece cambiar y López Obrador acude a la UNAM en busca de apoyo para el rescate de México. Y se reitera la pregunta: ¿Por qué no ha invitado a participar en su política de cambio a los egresados del Politécnico?

El mejor titular que ha tenido la Secretaría de Educación Pública, el poeta, diplomático, filósofo y educador Jaime Torres Bodet, reconocía que el IPN fue creado por Lázaro Cárdenas para apoyar al Estado en su política de desarrollo, con independencia, en libertad y democracia. Es lo que su Ley Orgánica actual establece.

López Obrador ha proclamado el inicio de una cuarta Gran Etapa de la República. Entonces, ¿por qué no ha considerado a los politécnicos en la integración de su gabinete? Ya Napoleón, instruyendo a Laplace, categorizó: toda Revolución tiene y crea a su Escuela Politécnica.

Análogamente, Torres Bodet, en la inauguración del campus Zacatenco, pronunció lo siguiente: “…veo un símbolo promisorio en la circunstancia de que las dos centrales del pensamiento humanístico y del pensamiento técnico (UNAM e IPN) hayan sido construidas en los dos extremos de la gran ciudad en la que palpita el corazón potente de la República. Me parecen de lejos como dos alas, dos alas de un solo cuerpo. Y habrán de extenderse fraternalmente, como dos alas, en ese vuelo incansable hacia el ideal que la historia llama progreso y para nosotros es tan apremiante como la vida”.

Ante la ausencia inexplicable de las alas del Norte en la fase inicial de la Cuarta Transformación Nacional permanece reiterada la pregunta a Andrés Manuel López Obrador: ¿Y los egresados del Politécnico? (Carta resumida.)

Atentamente:

Dr. Rubén Mares Gallardo

Profesor Jubilado del IPN