Dos Méxicos en el sexto informe

En lo que respecta a la administración gubernamental de los sectores vinculados con las artes visuales, la realidad que describió el presidente Enrique Peña Nieto en el mensaje, con motivo de su sexto y último Informe de gobierno el pasado lunes 3 de septiembre en el Palacio Nacional, es en varios aspectos diferente a la realidad que se ha vivido durante el sexenio.

Y a pesar de que en su mensaje destacó la importancia de “apegarse a los hechos y las cifras más allá de las apreciaciones subjetivas”, algunos hechos contradicen tanto el relato presidencial como el texto del Informe publicado en línea (https://cdn.presidencia.gob.mx/sextoinforme/informe/6_IG_INFORME_COMPLETO.pdf).

Si las reformas estructurales fueron el logro más trascendental de su administración, como afirmó en el mensaje, el sector cultura es una excepción: la Secretaría de Cultura (SC) –creada en 2015 para facilitar la reforma educativa–, no logró operar de manera diferente al Consejo Nacional para la Cultura y las Artes y, baste como ejemplo, que la intención de terminar con las duplicidades de funciones que mencionó en su momento el primer secretario Rafael Tovar y de Teresa (1954-2016), nunca logró concretarse.

Tiene razón Peña Nieto cuando afirma que las instituciones sólidas e íntegras son indispensables para impulsar el bienestar para todos. En el ámbito de las artes visuales, el Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), lejos de fortalecerse como institución con la creación de la SC y promover la   diversidad creativa, evidenció una pérdida de rumbo que derivó en gestiones discrecionales, tanto en la escena museística nacional como en la participación en eventos internacionales. ¿Qué beneficios han tenido los ciudadanos, la marca-país y el gremio artístico con las participaciones de Ariel Guzik, Tania Candiani, Felipe Ortega y Carlos Amorales en las ediciones 2013, 2015 y 2017 de la Bienal de Venecia?

Si una de las metas nacionales del presidente priísta era proyectar en el mundo los valores de nuestra nación, una estrategia democrática hubiera sido exhibir y difundir la pluralidad contemporánea de los artistas mexicanos.

La reforma laboral, que con base en lo publicado en el portal www.gob.mx habrá creado 4 millones de empleos al final 2018, no alcanzó al sector gubernamental de las artes visuales. Durante el sexenio no sólo fue notorio el despido de personal museístico, sino que el descontento de los trabajadores contratados por capítulo 3000 –sin goce de prestaciones–, se manifestó públicamente en distintos momentos con énfasis a finales de 2017.  

Sin políticas artísticas transversales que incidan en el bienestar económico, social y personal de artistas y ciudadanos, la gestión del presidente Enrique Peña Nieto se concentró en criterios cuantitativos que no sólo son caducos en la gestión museística del arte –actualmente el interés se centra en la creación de experiencias significativas–, sino también muy opacos en su comprobación.

¿En qué indicadores se basan para afirmar en la versión completa del Informe, que una de las exposiciones de México en el extranjero con mayor número de visitantes de 2013 al 30 de junio de 2018, fue la que presentó Carlos Amorales en la galería institucional Turner Contemporary en Kent?  Exhibida en el contexto del Año dual de México y el Reino Unido, la escultura inspirada en Alexander Calder Veremos cómo todo reverbera, se exhibió de marzo a septiembre de 2015. Con base en un reporte presentado por la galería, en ese año la “muy popular exhibición de Grayson Perry” recibió 192 mil visitantes, y una sobre el autorretrato 125 mil 712. La de Amorales no se menciona y queda la pregunta sobre los procedimientos que tuvo el INBA o la SC para afirmar su éxito cuantitativo.

(https://www.turnercontemporary.org/media/documents/COaST%20Turner%20SROI%202015-2016%20FINAL%202.pdf#page=78&zoom=auto,-94,843).  

Con hechos y datos que se contradicen con la realidad, el sexto Informe de gobierno del priísta Enrique Peña Nieto evidencia que su realidad, es diferente a la de México.