Propone monumento para honrar a jóvenes del IPN

Señor director:

Este año se cumple el 50 aniversario del movimiento estudiantil-popular de 1968, que se inició el 26 de julio por la noche cuando nos pusimos en huelga los estudiantes de la Escuela Superior de Economía del Instituto Politécnico Nacional, planteando como peticiones los puntos de mayor relevancia política y democrática.

Septiembre resulta particularmente significativo. El día 1, cuando el presidente presentó su informe –agresivo y lleno de amenazas– nos manifestamos, apoyados por grandes grupos de la sociedad, para demostrar que ese informe no consiguió amedrentarnos, sino todo lo contrario. 

Fueron de significado muy importante la Marcha del Silencio del 13 de septiembre y el Grito de Independencia que se dio en Ciudad Universitaria la noche del 15, los cuales provocaron la ira del mandatario, quien decidió ocupar militarmente Ciudad Universitaria y todos los centros de educación superior que participaban en dicho movimiento. 

En el caso del Politécnico no fue fácil la ocupación de la Unidad Zacatenco y, sobre todo, de la Unidad de Santo Tomás. El 23 de septiembre, cuando se hicieron presentes las fuerzas de Granaderos y de la Policía Montada (ésta con armas de fuego), encontraron a los politécnicos con su firme voluntad de defensa de sus instituciones. 

Defendimos la autonomía de todos los centros superiores de estudios, aun cuando oficialmente sólo la UNAM se consideraba autónoma.

Alrededor de las 22:00 horas, ante la imposibilidad de la Policía Montada y de los Granaderos para someternos, llegó el Ejército con un gran número de soldados, tanquetas y carros de combate, siendo hasta la madrugada del 24 cuando lograron ingresar a los planteles y detener y someter a un numeroso grupo de estudiantes. Nunca se informó si hubo muertos.

Por lo anterior, y ahora que se conmemora el 50 aniversario de este movimiento, es de la mayor justicia que en las instalaciones del Casco de Santo Tomás se levante un monumento para honrar a quienes estuvieron en este enfrentamiento, el último antes de que el gobierno ahogara en sangre al Movimiento Estudiantil Popular el 2 de octubre.

Atentamente:

César de J. Martínez Salazar