Paciente con hepatitis C denuncia maltrato y negligencia en el IMSS

Señor director: 

Solicito a usted publicar en su sección Palabra de Lector una queja por negligencia médica, dirigida al presidente saliente Enrique Peña Nieto, al mandatario entrante Andrés Manuel López Obrador y al director general del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Tuffic Miguel Ortega.   

La historia:

Mi nombre es Bruno Eduardo Christian Sibilla D’Amico, con número de afiliación 0217643366-8 y adscrito a la Unidad Médica Familiar 028. 

Años atrás sufrí un accidente automovilístico que requirió que me transfundieran sangre, la cual estaba contaminada con el virus hepatitis C, genotipo 3. Me contagiaron con esta enfermedad. Deseo aclarar que las transfusiones no se hicieron en el IMSS. 

Por lo delicado de mi enfermedad fui remitido de la clínica que me corresponde al Hospital Regional de especialidades número 1 Carlos McGregor Sánchez Navarro, dependiente del IMSS. Ahí me recibió la doctora María Luisa Hernández, cuyo trato hacia mí fue déspota, inhumano y poco profesional. Me ordenó efectuarme una larga serie de estudios, que realicé y fueron subidos a su base de datos. Sin embargo, se negó a recibirme.

Debido al deplorable comportamiento de Hernández hablé con la administradora del hospital, la doctora Odilia Santibáñez, quien cortésmente me canalizó con la doctora Yuridia Renata Macías Ángeles. El proceso tardó tres meses y Macías me explicó que los resultados de los numerosos estudios ya no le servían, y me ordenó realizarlos nuevamente.

Por los lamentables tratos que recibí de parte de Hernández y Macías deposité dos quejas en el buzón que se encuentra en el interior de las instalaciones médicas; no obstante, mis escritos fueron ignorados. También acudí a la Comisión Nacional de Arbitraje Médico (Conamed), pero fue inútil porque volvieron a remitirme con Hernández y Macías, quienes de nuevo me negaron la atención.

Entonces recurrí a la Secretaría de la Función Pública (SFP). Ahí no me dejaron explicar mi caso y me enviaron al IMSS. A causa de estas negligencias llevo 12 meses batallando con la hepatitis C; he perdido 16 kilos, mis articulaciones se están deteriorando rápidamente –síntomas de mi enfermedad crónica– y me es muy difícil caminar. 

Me siguen solicitando estudios, pero no me han suministrado el medicamento que necesito: Sofosbuvir/Ledipasvir, incluido en el cuadro básico de medicinas del IMSS.

Tengo en mi posesión esa lista de medicamentos. Sin embargo, durante un año el IMSS se ha rehusado a proporcionármelo. Hace dos años, el Seguro Social anunció que tenían esa medicina y que la distribuirían entre los pacientes con hepatitis C. 

El gobierno sabe muy bien que es imposible comprar estos medicamentos por cuenta propia, ya que son sumamente caros. Por tal motivo hago un llamado a nuestras autoridades del sector salud y a fundaciones de salud para que en la medida de sus posibilidades apoyen a los pacientes que padecemos la enfermedad, quienes –la gran mayoría– no tenemos recursos para costear este tratamiento.

En mi caso, mis ingresos son insuficientes para vivir porque fui despedido de uno de mis dos trabajos a causa de las ausencias por acudir constantemente a citas con los médicos que, por lo demás, nunca me atendieron, situación que me ha generado enorme agotamiento físico y mental.

El 6 de marzo último sufrí otra agresión: ese día tuve cita con la doctora Macías, programada para las 15 horas. Llegué puntualmente acompañado por mi madre; cuatro horas más tarde, en cuanto nos vio, Macías salió repentinamente de su consultorio para volver con la doctora Odilia Santibáñez y un agente de seguridad. 

En ese momento se me entregó el resultado de un estudio en el que se indica que yo no tenía hepatitis C, se me dijo que no me preocupara y que regresara en otra ocasión. Ese documento lo tengo en mi posesión.  

También tengo un documento que indica lo contrario y confirma que tengo la enfermedad. De acuerdo con un informe de la Subdirección Médica fechado el 28 de febrero de 2018, y realizado por órdenes de la doctora Macías, tengo una carga viral de hepatitis C de 2 543 O55 UI/ml.

La doctora Ramírez (reumatóloga) hizo todo lo que pudo para ayudarme, al igual que la doctora Santibáñez, el doctor Castillo y el neumólogo, pero desafortunadamente no hemos tenido éxito hasta el momento.

Tengo la esperanza de que usted o ustedes puedan ayudarme, ya que mi salud se está deteriorando vertiginosamente a causa de la hepatitis C crónica no tratada, lo que rápidamente puede llevarme a la muerte.

Atentamente:

Bruno Eduardo Christian Sibilla D’Amico