Acerca de “México será sala de espera de los migrantes centroamericanos”

De la Secretaría
de Relaciones Exteriores

Señor director: 

El 23 de diciembre último se publicó en la revista que usted dirige el reportaje titulado “México será sala de espera de los migrantes centroamericanos”, en donde se señaló: “Esas condiciones –que aceptó el gobierno mexicano por lo menos de manera provisional– son idénticas a las que se evocaron en las negociaciones bilaterales para convertir a México en Tercer País Seguro (TPS)”. Al respecto, aclaro lo siguiente:

-El gobierno de México reitera que no ha aceptado la condición de “Tercer País Seguro” para el trato a las personas que ingresan a nuestro territorio buscando solicitar asilo en Estados Unidos. 

-El Acuerdo de TPS requiere de un compromiso bilateral y vinculante, que desde nuestra perspectiva limitaría el derecho de los extranjeros a solicitar asilo.

-Con un Acuerdo de TPS, las peticiones de asilo de quienes transitaran por México para llegar a Estados Unidos tendrían que procesarse en nuestro país bajo la legislación mexicana. Es decir, seríamos responsables de evaluar las peticiones de asilo de los migrantes. Entonces, también seríamos los encargados de retornar a los migrantes que les hubieran negado el asilo.   

-Con las medidas unilaterales anunciadas por el gobierno de los Estados Unidos la petición de asilo se haría en su territorio. Después de realizar una entrevista de miedo fundado y recibir un citatorio, se aguardaría en México hasta la fecha en que debería comparecer en su audiencia ante un juez de migración en los Estados Unidos. La respuesta de México ha sido, a la par de un cambio en nuestro paradigma migratorio, responder de manera humanitaria a esta decisión.

Nuevamente le expreso mi agradecimiento con usted y con la revista Proceso por el interés en el tema, así como por la publicación de esta aclaración, reiterando que el gobierno de México no ha aceptado la condición de “Tercer País Seguro”.

Atentamente:

Roberto Velasco Álvarez
Vocero de la Secretaría de Relaciones Exteriores.   

 

Respuesta del reportero

Señor director:

El reportaje publicado en la edición 2199 de Proceso consigna los argumentos que viene repitiendo el gobierno mexicano desde que anunció su decisión de aceptar a los solicitantes de asilo devueltos por las autoridades de Estados Unidos: el texto establece que las medidas no convierten técnicamente a México en un Tercer País Seguro, aunque la directora de la organización Sin Fronteras planteó que lo “encaminan” a convertirse en ello en los hechos.

Aclarado lo anterior, sostengo lo dicho en el párrafo que cuestionó el señor Velasco, y me remito a la serie de reportajes que publicó el corresponsal de Proceso en Washington, Jesús Esquivel, desde el pasado mes de mayo, cuando reveló por primera vez que la administración de Donald Trump y el gobierno de Enrique Peña Nieto negociaban un acuerdo para convertir a México en un Tercer País Seguro. En aquel entonces, ya se planteaba que México se convertiría en “una especie de centro de detención y proceso de asilo para inmigrantes no mexicanos”.

El pasado 22 de noviembre, un integrante del equipo del canciller Marcelo Ebrard dijo a Esquivel que los gobiernos de Trump y de Andrés Manuel López Obrador estaban “revisando los detalles de un programa” –que el Washington Post dio a conocer como “Quédate en México” – cuyos efectos eran muy similares a las medidas que la Cancillería anunció el pasado 14 de diciembre. El mismo integrante del equipo de Ebrard confesó que “a México lo están obligando, sin que esté en el papel, a ser un tercer país seguro debido al procedimiento para que ingresen los migrantes a Estados Unidos”. 

Atentamente:

Mathieu Tourliere