Crimen y castigos del presupuesto

Las grandes esperanzas ante la llegada de la Cuarta Transformación en materia cultural devinieron en una frustración al conocerse el presupuesto asignado. La UNESCO recomienda que se destine el 1% del PIB a la cultura, pero en 2018 descendió a 0.5%, y en 2019 llegó al nivel más bajo de las últimas dos décadas. El pintor Antonio Gritón, de la Asamblea por las Culturas, acusa: “Pensábamos que López Obrador, cuando en campaña había resaltado que retiraría al Ejército de las calles, iba a apoyar a la educación y la cultura”. El analista Carlos Villaseñor y los actores Carlos Bracho y Daniel Giménez Cacho coinciden con Gritón.

El arte de nuevo es sacrificado y castigado:

La asignación al sector Cultura en el Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) del 2019 es de 12 mil 394 millones 90 mil 259 pesos (más bajo que el del 2018, con 12 mil 916 millones 173), más los 500 millones de pesos para el Programa de Apoyos a la Cultura (S268), dando en total 12 mil 894 millones 90 mil 259.

Dicha reducción mantiene preocupados y decepcionados a los creadores, promotores y especialistas por ser “el monto más bajo” de las ultimas dos décadas para esta área.

El pintor Antonio Gritón, de la Asamblea por las Culturas –grupo que reúne alrededor de 500 artistas y promotores culturales–, enfatiza en entrevista: 

“Desde que se anunció el presupuesto de los 12 mil 394 millones de pesos, a muchos de la comunidad cultural y a mí se nos hizo prácticamente como una grosería, porque finalmente todo el gremio cultural apoyó durante los últimos doce años la candidatura de Andrés Manuel López Obrador con la finalidad de que existiera un Plan de Cultura grande para sacar al país de este reguero de sangre en el que se ha convertido. Es decir, todo el reclamo no es para que a nosotros nos den dinero, sino a los programas culturales.” 

Recuerda una frase “muy certera” del fundador del psicoanálisis, Sigmund Freud: “Cuando a un pueblo lo permea la cultura, éste da lo mejor de sí mismo”.  Y prosigue el creador plástico:

“Quizá la gran cresta de la política cultural mexicana fue más o menos en los años setenta, cuando estaba Juan José Bremer. La cultura tuvo presupuesto y realizó cosas, hizo muchísimo. Y a partir de ahí ya viene todo un declive, pese a la creación de El Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), que se transformó en Secretaría de Cultura (SC), y el Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (Fonca).”

La nueva titular de la SC, Alejandra Frausto, defendió esos 12 mil  394 millones en un boletín:

“El presupuesto de Cultura 2019 contribuye a la tarea general de pacificar al país a través del bienestar social, la igualdad y un desarrollo social incluyente. 

“Los recortes vienen en las partidas administrativas que corresponden al plan de austeridad y que se ajustaron en todas las dependencias”. Es decir, reducirá en materiales y contratos de vehículos “gastos superfluos y privilegios de altos funcionarios”. 

Antonio Gritón acentúa que “existen muchos estudios culturales y recomendaciones de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO, por sus siglas en inglés) para países en situación de conflicto, porque realmente ahora estamos en una situación de conflicto muy fea y fuerte, e indican invertir en cultura y educación para salir adelante”.

Al instante, relata intranquilo:

“Muchos de la comunidad cultural pensábamos que López Obrador, sobre todo cuando en campaña había resaltado que retiraría al Ejército de las calles y todo eso, iba a apoyar mucho a la educación y la cultura, y la gran sorpresa es que recortó presupuesto a las universidades y la Cultura.”

El pasado 18 de diciembre se juntaron artistas y creadores en la Cámara de Diputados para protestar y despues enviaron a esa instancia un documento de seis peticiones (Proceso, 2199).

Propuesta de modificaciones

El 21 de diciembre del 2018, la Comisión de Cultura y Cinematografía de la Cámara de Diputados, presidida por el actor Sergio Mayer Bretón, del Movimiento Nacional de Regeneración (Morena), envió una opinión respecto al presupuesto de esta área a Alfonso Ramírez Cuéllar, titular de la Comisión de Presupuesto y Cuenta Pública (documento del cual este medio informativo obtuvo una copia). 

Ahí se muestra que en el 2012, el sector Cultura recibió 15 mil 934 millones de pesos, mientas que en 2018 fue de 12 mil 926 millones de pesos.

“Implica que el porcentaje de la inversión en Cultura respecto del PIB bajó de 0.10% en 2012 a 0.05% en 2018.” 

La UNESCO recomienda que se destine el 1% del PIB a la Cultura.

En ese texto, dicha Comisión de Cultura recomendó modificaciones y ampliaciones, como que al Institito Nacional de Bellas Artes, al cual se le asignó tres millones 84 mil, se le agregaran 377 mil. A Radio Educación le tocaron 76 millones y se le anexaran 13 millones. Al Instituto Nacional del Derecho de Autor, con 71 millones, se le pusieran otros nueve. Al Instituto Nacional de Estudios Históricos de la Revolución de México, que le dieron 33 millones, le subieran siete.

Al Centro de Capacitación Cinematográfica, que le tocaron 29 millones, se le sumarían 26 más. Al Centro Cultural Tijuana, con 98 millones, le complementaran un par más. Para Educal se le adicionaran ocho a los 32 millones asignados. A los Estudios Churubusco, con 30 millones, le complementaran nueve. A la Cineteca Nacional le subirían 11 de los 44 millones asignados. Al Instituto Nacional de Lenguas Indígenas, que le cedieron 75 millones, le complementaran 20. Al Instituto Mexicano de Cinematografía, de 231 millones le aumentaran 69. Y al Canal 22, que le otorgaron 149, se le incrementaran 24 millones de pesos.

Ninguna de estas cifras para acrecentar fue tomada en cuenta.

La partida S268

En respuesta a las protestas, el 23 de diciembre se aumentaron 500 millones de pesos para Cultura; pero se destinó al Programa de Apoyos a la Cultura (S268), que comprende el Apoyo a las Culturas Municipales y Comunitarias (PACMYC), Apoyo a la Infraestructura Cultural de los Estados (PAICE), y Apoyo a Festivales Culturales y Artísticos (Profest).

Cabe destacar que en el Decreto del PEF se incluye un anexo al ramo 48 Cultura: se trata de un listado de poco más de 223 proyectos sugeridos para los 500 asignados a la partida S268, divididos en estados, municipios y organizaciones no gubernamentales, los cuales se asemejan a los antiguos etiquetados que se supone desaparecerían. 

En ese listado se encuentran: el Festival Internacional de Cine de Morelia, con nueve millones 500 mil pesos; la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, y el Festival Internacional de Cine de Guadalajara, ambos con siete millones; para la Conmemoración del Centenario de la Muerte de Emiliano Zapata, tres millones, y la Cumbre Tajín aparece con nueve millones de pesos, etcétera.

La secretaria de Cultura, Alejandra Frausto, resaltó en otro boletín “que las reglas de operación de la partida presupuestaria S268 se darán a conocer de manera oportuna, y que éstas serán transparentes, y públicas, al tiempo que se permitirá a más integrantes de la comunidad cultural acceder a estos recursos”.

“Los moches” de Jesusa

A Antonio Gritón se le hacen “una limosna” esos 500 millones para todos los municipios, que son dos mil 600:

“¡No alcanza!”.

Informa que la Asamblea por las Culturas se reunirá en breve con el colectivo El Grito Más Fuerte (en el cual participan destacadamente los actores Ilse Salas y Daniel Giménez Cacho) y otros creadores, “para ver qué se puede hacer, que su titular exponga el plan de cultura o que se abra la discusión, de lo contrario no se va a poder cumplir con la Ley General de Cultura y Derechos Culturales”, aunque acepta que por lo pronto “es complicado el panorama”.

Para el analista cultural Carlos Villaseñor, “aún con los 500 millones de pesos que se incrementó al presupuesto –y yo que vengo haciendo registro del presupuesto ya varios años–, es la cifra más baja que tengo”.

Que ese dinero se vaya al S268 se le hace interesante y está de acuerdo que se haya destinado ese recurso a esos programas. Pero “aún con todo este esfuerzo y toda la movilización que hubo de los artistas sigue siendo la asignación de cultura más baja que ha hecho la Comisión de Cultura”, recalca.

Villaseñor enfatiza que ahora se debe diseñar el Programa Nacional de Cultura y Derechos Culturales, que formara parte del Plan Nacional de Desarrollo 2019-2024:

“Y ese programa deberá ser mucho más claro de hacia dónde va y cómo se piensa implementar esta política nacional de cultura; para ello, la Reunión Nacional de Cultura será un instrumento muy indicativo de esta voluntad. Se deberá mostrar una clara voluntad de diálogo y de colaboración entre los tres ámbitos de gobierno en cumplimiento de las disposiciones de la ley aprobada y vigente, la Ley General de Cultura y Derechos Culturales, y cuyos preceptos no son opiniones, no son sugerencias, sino disposiciones obligatorias las cuales se debe atender, y una de las más importantes es precisamente que la política cultural nacional se implementa entre los tres ámbitos de gobierno.

“Se nos ha dicho que los decrementos al presupuesto obedecen a evitar duplicidades, excesos, pero que el presupuesto va a alcanzar. Bueno, ahora debe ser mucho más claro para qué va a ser ese presupuesto y –se pregunta–¿Cómo estará especificado en el Programa Nacional de Cultura y Derechos Culturales?” 

El 20 de diciembre pasado la senadora de Morena, Jesusa Rodríguez, publicó un video en YouTube, por las protestas de la comunidad cultural 

(https://youtu.be/KZBMQf-Y9Gw):

“Para todos los que están muy preocupados por el tema de Cultura, quiero decirles que no dejen de preocuparse, ya era hora de que se preocuparan por el país. ¡Qué bueno!, síganse preocupando… La reducción del 16% no tiene ninguna importancia, porque antes en el presupuesto de Cultura se robaban el 30% con moches; ahora ya sin moches, en realidad ganamos un 14% de aumento. Así que tranquilos, paciencia, porque este va a ser el mejor gobierno de México. No dejen de preocuparse.”

Antonio Gritón le contestó por Facebook a la directora de teatro y actriz:

“¡Hola!, Jesusa, realmente me desconcertó muchísimo ese video que circula en las redes y en el que en aras de justificar el recorte del presupuesto a la Cultura por López Obrador, esgrimes una visión sumamente limitada de lo que es una real política cultural gubernamental.”

Resaltó: 

“Hemos sido compañeros en diversas acciones reivindicativas desde nuestro quehacer cultural y en contra de todos esos crímenes y omisiones gubernamentales como la represión en 1994 contra el EZLN, las masacres de Acteal y Aguas Blancas, los fraudes electorales de 1988, el 2006 y el 2012, y la lucha contra el desafuero y de todo el saqueo a la nación que ha habido desde prácticamente toda nuestra vida. 

“En muchos de esos momentos hemos compartido la importancia que tendría la Cultura para llegar a tener un país en el que la vida de todos transcurriera con dignidad y por eso es sorprendente tu discurso en el video…”

A Carlos Villaseñor le pareció asimismo muy desafortunada esa breve cinta de la senadora:

“Desde hace muchos años el sector Cultura siempre ha estado pendiente y se moviliza. Ahí menciona que no iba a haber moches. Ahora hay que preguntarle su opinión respecto de la  intensión de seleccionar, de favorecer, ciertos proyectos para que sean financiados.”

Sobre el diputado Mayer, el investigador señala:

“Debemos valorar el activismo que hizo el diputado Sergio Mayer en favor de la obtención de recursos y movilización de ese sector. Me parece que es loable, es una buena intención; lamentablemente el desconocimiento de la forma en la que se estructura el presupuesto y las formalidades que esto requiere, lo han llevado a ciertos errores que pueden ser de consecuencias graves.”

Bracho, más con menos

El actor y exdiputado federal y candidato a gobernador Carlos Bracho enfatiza harto molesto:

“La Cultura siempre ha sido una víctima de todos los políticos, y hoy nuevamente somos víctimas de la misma economía que se dirige hacia otros fines, no a los que deben de darle al país lustre y la fama como es la cultura.

“Los encargados de la Cultura dicen que hay que hacer más con menos. En el sector Cultura, siempre hemos hecho más con menos, eso fue el priismo, y ahora nos piden hacer lo mismo. La política es una ciencia y es una filosofía, no la conocen, no saben, están ahí porque votaron por ellos, porque el pueblo de México trató de cambiar las cosas.”

–¿Su visión es que no les interesa la cultura?

–No les interesa, porque no saben lo que es la cultura. No aman a México, aman el capital. Vean los sueldos que tienen los diputados, es  mentira de que se habían rebajado el sueldo. ¿De dónde? Yo cuando fui diputado no cobraba sueldo; “por lo tanto Bracho es un pendejo”, me decían los del PRD y los del PRI. Eso es México.

–¿No cobró como diputado?

–El primer año no, cuando fuimos Partido Mexicano Socialista (PMS) y luego al entrar todos los expriistas, el primer discurso de Porfirio Muñoz Ledo fue para felicitarnos, de “¡qué barbaros!, ¡qué bello acto de no cobrar!”;  pero que era necesario cobrar, y como eran mayoría ellos, se optó que ya se cobrara.

Concuerda con el también actor Daniel Giménez Cacho, quien ha expresado que “el sector y la actividad cultural en general no es una prioridad como política pública de esta nueva administración, la vivimos como una decepción”.

Bracho, que también fue fundador y militante del Partido de la Revolución Democrática (PRD), finaliza:

“Que no salgan con esa frase de vamos a hacer más con menos, porque el pueblo de México, después de Lázaro Cárdenas, ha sufrido el embate del neoliberalismo”.