Encubrimientos en el caso Catrillanca ponen en jaque al gobierno de Piñera

Una red de mentiras, falsos testimonios y encubrimientos en torno al asesinato del líder mapuche Camilo Catrillanca, el pasado noviembre, ha ido quedando al descubierto y todo apunta a que las órdenes de ocultar los hechos reales salieron de la oficina del ministro del Interior, Andrés Chadwick, primo hermano del presidente Sebastián Piñera. La clase política y los ciudadanos de a pie le exigen al mandatario la destitución de ese funcionario.

Santiago.- La constatación de que el ministro de Interior, Andrés Chadwick Piñera –primo hermano del presidente Sebastián Piñera–, supo desde el primer momento que el joven mapuche Camilo Catrillanca Marín fue asesinado a sangre fría –a las 17:54 horas del 14 de noviembre–, por una patrulla del Grupo de Operaciones Especiales de Carabineros (GOPE), está destrozando su figura y profundizando la crisis que vive el gobierno.

Esto, porque desde el primer momento los voceros del ejecutivo y el propio Piñera afirmaron que Catrillanca murió en medio de un enfrentamiento entre policías y delincuentes.

El intendente regional de la Araucanía, Luis Mayol, afirmó pasadas las 20:00 horas de aquel día que lo sucedido se dio en el contexto de un caso de “delincuencia común”. El general director de los Carabineros, Hermes Soto, sostuvo poco después que Catrillanca “había participado en distintos delitos” y “ya había sido detenido por la misma causa”.

El propio Piñera argumentó que “Carabineros tiene el derecho a defenderse cuando son atacados”. Dijo esto en Twitter 17 horas después de muerto Catrillanca.

Evidentemente se intentaba construir la idea que, cualquiera haya sido la circunstancia de la muerte, ésta se justificaba por tratarse (Catrillanca) de un delincuente, desvinculando el hecho del severo conflicto entre el pueblo mapuche y el Estado de Chile, problema de fondo que La Moneda se niega a abordar. 

Desde que quedó al descubierto la farsa de la versión oficial –el 18 de noviembre, luego de que fiscales del Ministerio Público descubrieran que la patrulla del GOPE grabó el procedimiento que terminó con la vida de Catrillanca– Piñera y Chadwick han alegado que fueron engañados por los carabineros. 

Consecuente con esta posición, descabezaron el alto mando de esa institución: dieron de baja a 16 generales, incluido Soto, quien se resistió a la medida y debió ser destituido por ambas cámaras del Congreso en sesión extraordinaria del 27 de diciembre.

Todo esto ocurre en circunstancias en que el cuerpo de Carabineros es investigado por sucesivos fraudes y desfalcos internos, en procesos que se conocen genéricamente como Pacogate. Este proceso, sumado al descubrimiento de numerosos montajes y la proliferación de abusos policiales, tienen su aprobación ciudadana por el suelo.

La Moneda: en aprietos

La estrategia de cargar el muerto a Carabineros para librarse de sus propias culpas sufrió un golpe letal este lunes, cuando el diario electrónico Interferencia publicó el reportaje “Chadwick fue informado desde el principio que Catrillanca iba desarmado (pero no escuchó)”, de la periodista Victoria Viñals.

Allí se expone la declaración del exgeneral jefe de zona de Control de Orden Público de La Araucanía, Mauro Victtoriano Krebs, vertida el 6 de diciembre en la investigación judicial por la muerte de Catrillanca.

Éste afirma que a las 18:30 horas del 14 de noviembre le informó, telefónicamente y desde el lugar de los hechos, a Chadwick que Camilo Catrillanca estaba desarmado y que no hubo fuego cruzado al ocurrir su deceso. 

“Informé al Sr. Ministro la situación, él me preguntó si a los carabineros les habían disparado y si los ocupantes del tractor llevaban armas, y le informé que no…”

Victtoriano había obtenido esa información del propio autor de los disparos, el sargento Carlos Alarcón, quien, aún agitado, le confesó la verdad. 

La misma mañana que se difundía el mencionado reportaje, Chadwick se reunía con miembros de la Comisión de Seguridad Ciudadana del Senado, con quienes analizó los cambios que deben hacerse en Carabineros. 

Luego se presentó ante los medios congregados en La Moneda (sede del gobierno). Entonces un periodista le preguntó respecto de las declaraciones de Victtoriano. Ahí el primo del presidente entró en honduras. “Lamentablemente había una muy mala comunicación e interferencia, por lo tanto el general Victtoriano me pudo haber dicho lo que él señala, pero no fue recibido adecuadamente”.

Tras esta respuesta se expandieron en las redes sociales pronunciamientos de indignación y burlas por lo inverosímil de la contestación. Durante dos días Twitter tuvo como tendencia “Renuncia Chadwick”, tal como ha ocurrido cada vez que se descubre una nueva mentira o maniobra oscura en el caso Catrillanca.

El martes 8 los partidos Socialista, Por la Democracia, Radical, Comunista, Progresista y la coalición de izquierda Frente Amplio, exigían la renuncia de Chadwick. 

Al día siguiente cinco diputados de oposición dejaron en La Moneda una carta a Piñera. “Es impresentable que el ministro dé como excusa que tuvo una interferencia telefónica para (justificar no) tener la información que se le entregó desde un principio, que era que Camilo Catrillanca estaba desarmado y de que acá lo que hubo fue derechamente un asesinato por la espalda a una persona inocente”, señaló en la ocasión la diputada comunista Karol Cariola.

El miércoles 9 todas las bancadas de oposición presentes en la Cámara de Dipu­tados –incluyendo la moderada Democracia Cristiana– acordaron crear un comité que deberá estudiar de aquí a marzo la pertinencia de una acusación constitucional contra Chadwick. 

Pese a que Piñera instruyó a los partidos que componen la oficialista coalición Chile Vamos –Renovación Nacional (RN), Unión Demócrata Independiente y Evolución Política– a que dieran una cerrada defensa de Chadwick, su brazo derecho, no faltaron las fisuras.

El martes 8, el diputado de RN Andrés Celis expresó desde el Congreso Nacional –con sede en Valparaíso– que la justificación que aludía a una supuesta “interferencia” como causa para no conocer la verdad “no tiene fundamento para defenderla, porque él podría haber llamado nuevamente”. Concluyó: “esa excusa es de kínder”.

Resumen ejecutivo: la versión oficial

Andrés Chadwick se defendió de los dichos de Victtoriano en conferencia de prensa en La Moneda el martes 8. Intentando desvirtuar sus dichos, afirmó que fue éste quien le envió –a las 08:00 horas del 15 de noviembre– el “resumen ejecutivo” que contiene la falsa versión oficial de los carabineros sobre la muerte de Catrillanca.

Sin embargo ni en el expediente de esta causa (RUC 1801123886-2) ni en su carpeta reservada –que fueron revisadas en su totalidad por este reportero– hay antecedente alguno que avale los dichos de Chadwick.

En esta última carpeta aparece la declaración del teniente coronel Cristián Pincheira, jefe administrativo de la Zona Araucanía de Control de Orden Público, en que señala que el resumen ejecutivo fue elaborado inicialmente por él y que luego fue reformulado por el abogado Cristián Inostroza Quiñiñir, personaje clave en esta historia. 

“Él se sentó en el computador, revisó el bosquejo y realizó correcciones tanto de forma como de fondo”. Luego de esto –relata Pincheira– el prefecto de Fuerzas Especiales de La Araucanía, coronel Iván Contreras, habría realizado las últimas modificaciones que incluían el relato del falso enfrentamiento. Enseguida, pasadas las 2:30 AM, este último habría enviado dicho resumen a la Dirección de Orden y Seguridad, entonces dirigida por el General Christian Franzani. 

Alertado por el curso de los hechos, Piñera debió acortar una gira por la Antártica chilena y regresó a Santiago.

El miércoles 9, en La Moneda, flanqueado de dos banderas chilenas y sin aceptar preguntas, el mandamás expresó: “Andrés Chadwick es un muy buen ministro y cuenta con mi plena confianza”.

Siguió: “Todos sus dichos y actuaciones han estado orientados a promover la búsqueda de la verdad y la justicia en el lamentable y condenable homicidio de Camilo Catrillanca”. De esta manera lo ratificaba en su cargo.

Pese a este respaldo, la suerte de Chadwick parece estar echada. Es muy probable que los antecedentes ya disponibles en esta causa deriven en su pronta caída y la del subsecretario de Interior, Rodrigo Ubilla.

Cabeza por rodar

En la carpeta reservada del caso Catrillanca aparece contenida una inédita declaración del general Franzani, vertida en Temuco el 11 de diciembre, cuatro días después de que el gobierno le pidiera la renuncia tras comprobarse su rol articulador de las falsas versiones de los cuatro policías del GOPE que tomaron parte del asesinato de Catrillanca. 

Allí Franzani confirma que Victtoriano le informó telefónicamente, apenas producidos los disparos contra Catrillanca, “que no se había incautado armamento” en el lugar. También narró que “luego de informar a mi general director (Soto), a las 18:26 le informé al subsecretario de Interior (Ubilla)”.

Este dato clave –que no se ha divulgado en la prensa– demuestra que Ubilla y Chadwick, por diversas vías, supieron desde el inicio de esta causa que Catrillanca fue víctima de una ejecución extrajudicial. Y optaron por favorecer un montaje de encubrimiento.

Ubilla declaró en esta causa que a las 19:49 horas de ese 14 de noviembre llamó a Soto para pedirle que comunicara a la opinión pública la que sería la versión oficial. Ésta sostiene que luego de producirse un robo de tres vehículos en un sector rural de la comuna de Ercilla, los asaltantes huyeron a Temucuicui, donde se habría producido un enfrentamiento con Carabineros y la muerte de Catrillanca. 

De todos modos, en el proceso obran diversos antecedentes que confirman que la principal comunicación entre el ejecutivo y Carabineros se daba –aquel 14 de noviembre– entre Ubilla y Franzani.

Y fue éste quien impuso como abogado de este caso a Inostroza Quiñiñir, según confirmó el general director de Justicia, Juan Carlos Gutiérrez, en declaración contenida en el expediente secreto de este caso.

De acuerdo a lo que ha declarado en esta causa el sargento del GOPE Raúl Ávila –que por instrucciones superiores destruyó la memoria de la cámara con que grabó el asesinato–, Inostroza Quiñiñir les dijo a los miembros de la patrulla lo que debían declarar. Hizo esto la noche del 14 de noviembre, en la base policial de Pailahueque, previo a presentarse en la Fiscalía de Collipulli.

“Luego que le contamos al abogado lo que realmente había sucedido (…) nos dijo que la versión que nosotros debíamos dar en la Fiscalía (…) era que todo se había gestado en un enfrentamiento, que el tractor (en el que iba Catrillanca junto al menor de 15 años MPC) se había cruzado en la línea de fuego, y que nosotros habíamos efectuado disparos disuasivos.”

Este testimonio, entregado en Temuco (capital de La Araucanía) el 21 de diciembre concuerda con el del autor de los disparos, sargento Carlos Alarcón. 

Éste emitió el 2 de diciembre un video –desde su lugar de reclusión en Temuco– en el que reconoció la falsedad de sus declaraciones previas. Pero aseguró: “Aquí hay gente que nos hizo mentir”.

Las revelaciones de Alarcón llevaron a que el Ministerio Público le tomara una nueva declaración el 3 de diciembre. Entonces confesó que a las 21:00 horas del 14 de noviembre, en la comisaría de Pailahueque se tramó la farsa. “La reunión debe haber durado como una hora antes de ir a declarar a la Fiscalía de Collipulli y durante ese tiempo el abogado Christian Inostroza nos dijo lo que teníamos que decir y mi mayor Manuel Valdivieso (jefe del GOPE en la Araucanía) lo apoyaba”.

Los agentes el GOPE coincidieron en que, previo a dar sus instrucciones, Inostroza Quiñiñir hablaba por teléfono. En la revisión del tráfico de sus llamadas y las de Franzani podría estar la clave de la obstrucción a la justicia de este caso. 

Chadwick: debilitado

En entrevista con Proceso, el doctor en ciencias políticas y profesor de la Escuela de Ciencias Políticas de la Universidad Diego Portales, Claudio Fuentes, expresó que Chadwick “se ha visto afectado” por el caso Catrillanca, perjudicando con ello “la agenda legislativa y la gestión de corto plazo del gobierno”.

En un tuit del martes 8, Fuentes –quien hace una década dirigió la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales– reflexionó sobre la materia: “La investigación judicial del caso Catrillanca sacará más info a la luz de rol Chadwick Ubilla en primeros días ¿Existen audios de las llamadas? ¿Con quién habló Ubilla? ¿Qué le dijo Ubilla al Ministro? Presidente debe estar evaluando costo político de crisis por goteo”.

En la entrevista, el politólogo profundiza en lo relativo a la relación entre Carabineros y el gobierno: 

“Acá lo primero que el gobierno hizo es definir las responsabilidades de Carabineros (…) y se inició una depuración institucional hasta llegar al nombramiento de un nuevo director general.” 

Fuentes estima que el gobierno tiene una complicación adicional en este caso: “Exaltos oficiales que están siendo procesados intentarán filtrar información a los medios para demostrar que era la autoridad política la que estaba tomando las decisiones” en la que ellos han aparecido hasta ahora como principales involucrados.