Álbum anti-Trump de Antonio Sánchez & The Migration

Continuación del disco Bad Hombre, y contestación directa a Donald Trump y su política antimigratoria, el baterista mexicano Antonio Sánchez y su banda The Migration responden desde el jazz con su más reciente material Líneas en la arena (Lines in the Sand), proyecto que presentarán en marzo próximo en nuestro país.

Sánchez (Ciudad de México, 1971), poseedor de las manos maestras detrás de la batería en la multipremiada cinta Birdman (2014) del director Alejandro G. Iñárritu, y ganador de un Premio Grammy por Mejor Banda Sonora en ella, comentó a Proceso que más allá de los dichos del actual presidente estadunidense, “la música y el arte vencen cualquier tipo de barrera”.

Si bien el músico grabó Bad hombre (2015) en solitario, para Líneas en la arena hubo un trabajo en equipo con The Migration, la agrupación de la cual es líder, junto con Chase Baird (saxofón), John Escreet (piano y teclado), Matt Brewer (bajo), y Thana Alexa en la voz.

El conjunto logró en este disco composiciones con temas más orquestados tipo mini suites, en cuerdas y elementos electrónicos que no hicieron mella a batería, bajo, piano, teclados, saxofón, la voz y el ewi (sintetizado tipo sax). A juicio del baterista, son piezas “de una sonoridad firme”.

Líneas en la arena se puede adquirir a través de las diversas plataformas de música como Spotify, y ha llevado a la banda en noviembre pasado al Festival Internacional de Santa Lucía, en Monterrey, Nuevo León, teniendo su más reciente presentación el 12 de enero en el Festival de Jazz de Bruselas, Bélgica. A la Ciudad de México vendrá en marzo próximo.

Nacionalismo torcido

Nieto del actor Ignacio López Tarso, Antonio Sánchez estudió piano clásico en el Conservatorio Nacional de Música, y para 1993 se fue a radicar a Boston, Massachusetts, donde se inscribió en el Berklee College. Ha tocado con Chick Corea y la banda de Pat Methaney, entre otros famosos jazzistas.   

 Sobre Líneas en la arena, el baterista fue recio al comentar:

“Este disco no se trata de mí o los integrantes de The Migration, sino sobre los que huyen de sus hogares, de sus países, por la guerra, la violencia, el hambre; aquellos quienes durante estos últimos dos años han sido demonizados y politizados en el nombre de un nacionalismo torcido que erosiona una parte fundamental del ser humano: la empatía.

“Un país siempre necesita un enemigo. En el caso de Estados Unidos primero fueron los rusos, luego Medio Oriente; ahora con la política de ‘America first’ (Estados Unidos primero) los enemigos son los migrantes que ‘les quitan las plazas de trabajo a los americanos’. Pero el tipo de trabajo que hacen no es el que todos quieren hacer, así que esa retórica es hipócrita y totalmente falsa; vende algo a la gente que no es cierto aunque logró agarrarse de la economía estadunidense con los que tienen problemas económicos o no tienen trabajo, para decirles que les quitan cosas. En realidad Trump es un millonario corrupto que se ha valido de poner a los migrantes como antagonistas, porque necesita a alguien que sea ‘el malo’”.

–E insiste en que México pagará el muro fronterizo.

–Sí, la verdad veo un panorama muy negro al respecto. Ha habido resistencia a lo que está pasando y las instituciones en Estados Unidos están siendo probadas. Renunció el secretario de Defensa (Rex Tillerson), una de las últimas personas que podía razonar con Trump; con él fuera, dialogar se complica más. Lo más increíble de todo el asunto es la cantidad de mentiras de Trump; pero todo también tiene su lado positivo, hay gente atenta a lo que sucede y hay resistencia.

–¿Ha tenido alguna mala experiencia? 

–Sí, me atacan en redes sociales cuando respondo a ciertas cosas, pero simplemente digo lo que pienso y trato de visibilizar lo que creo que está mal, entonces siempre hay gente que ataca pero no importa, porque creo que es un deber no quedarse callados, tanto de lo que sucede allá como en México.

Está al tanto de lo que pasa en el país:

“Trato de estarlo y me apoyo en lo que me dicen mi familia, amigos y conocidos. Ahora sé que el presupuesto de cultura es un tema muy complicado en México; tengo gente que conozco, mi madre, por ejemplo, que no sabe si se va a quedar o no sin trabajo, eso de no saber qué va a pasar me parece terrible. Está bien que AMLO quiera hacer cosas nuevas, pero aún soy escéptico.”

El baterista, reconocido como un “fenómeno musical” tanto por su talento como por su trabajo en diversas producciones para cine y televisión, destacó en la más reciente serie Get Shorty, protagonizada por Chris O’ Dowd y Jay Romano.

“Me parece muy prematuro opinar (sobre el gobierno mexicano) porque AMLO va comenzando su gestión; lo que no me gusta hasta el momento es que parece que hay un culto a la personalidad y que lo admiren tan ciegamente, pareciera que no puede hacer nada mal. Está bien que lo apoyen, pero hay que tener los pies en la tierra: los políticos son políticos.”