México Libre, el partido de los Calderón que nace del fracaso

No bien empieza a formarse y el partido México Libre, cuyos mayores “activos” son Margarita Zavala y Felipe Calderón, tiene tantos simpatizantes como miles de detractores documentados en la plataforma change.org. Sin embargo, el entusiasmo de Fausto Barajas Cummings, director de la Asamblea de Asociados de Libre, A.C., que dará cuerpo a la nueva organización política, no disminuye ante señales adversas y la historia inmediata: por ejemplo, las graves irregularidades en las que incurrió ella en la pasada campaña presidencial al recolectar las firmas para contender como candidata “independiente”.

Pese a que registró más de 200 mil firmas ilegales y cientos más fraudulentas para obtener su registro como candidata presidencial “independiente”, al que renunció antes de las elecciones por falta de apoyo popular, y de tener una deuda de 10 millones de pesos de su campaña, Margarita Zavala y su esposo, Felipe Calderón, han comenzado a construir su propio partido político, llamado México Libre.

Ese partido surge de la asociación civil Libertad y Responsabilidad Democrática (Libre), creado el año pasado por Zavala Gómez del Campo; el nombre y logotipo le fueron “robados” a la Fundación Libre de Argentina.

“A Margarita Zavala le gusta tanto nuestro proyecto que creó, en México, una réplica idéntica: Libre A.C. Si comienza robando el nombre de una fundación y su logo, no queremos imaginar lo que sería como presidente”, expresó la fundación argentina en septiembre de 2018.

Con un perfil de centro-derecha y cimentado en las redes tejidas en la incursión presidencial de Zavala, el partido de Calderón tiene su origen en su pérdida de control del PAN, que ejerció durante su periodo en la Presidencia de la República (2006-2012), y que anunció desde 2015, cuando su esposa no pudo ser diputada federal.

Aunque en enero de ese año Calderón advirtió, por primera vez, que podría renunciar al PAN para fundar su propio partido, desde 2010 amenazó que lo haría, reveló Juan Molinar Horcasitas. 

Cuando no pudo imponer a Roberto Gil Zuarth como presidente del PAN, reveló Molinar en una carta pública, intentó “derrocar” a Gustavo Madero, pero sólo acumuló derrotas al escoger “la ruta del aislamiento y el rencor”.

Zavala renunció al PAN en octubre de 2017, cuando se perfilaba que el candidato presidencial del albiazul sería Ricardo Anaya, pero Calderón lo hizo hasta que Marko Cortés –un pupilo de Santiago Creel, su enemigo– ganó la presidencia de ese partido, el 11 de noviembre.

Y dos meses y medio después, el 21 de enero, se formalizó ante el Instituto Nacional Electoral (INE) el proyecto del nuevo partido México Libre, cuya representante legal es Zavala, como definió la Asamblea de Asociados de Libre, A.C., celebrada el jueves 8.

El director general de la fundación, y clave en la construcción del partido de los Calderón, es Fausto Barajas Cummings, quien asegura que en sólo cinco días, del lunes 21 al viernes 25, se registraron, en línea, más de 20 mil personas para sumarse al proyecto de partido que ni siquiera tiene oficinas.

Entusiasmado por la respuesta, no tiene duda de que México Libre obtendrá el registro para participar en las elecciones intermedias de 2021, porque no se partirá de cero, sino con una base de jóvenes de todo el país que apoyaron como voluntarios la campaña de Zavala. 

Barajas Cummings fue el coordinador de la campaña de Zavala y dirige la Fundación Desarrollo Humano Sustentable que preside Calderón –en cuyo gobierno fue subsecretario de Infraestructura–, y ahora está a cargo de la organización del partido que, afirma, no pretende desfondar al PAN.

“Tanto el expredidente como Margarita han sido muy claros en que el nuevo partido es de centro-derecha, con libertades económicas, políticas y de agenda sustentable”, una agenda, afirma, que no la tiene el PAN. “No es desfondar a un partido, se desfondan solitos”.

En entrevista, el viernes 25, Barajas Cummings afirma que Zavala y Calderón son los principales “activos” del nuevo partido y garantiza que la promesa de la excandidata presidencial de no postularse como candidata en 2021 es auténtica.

“Sin duda el derecho lo tiene, pero también no participar es para mandar una señal clara de que se trata de un movimiento que permita el acceso a ciudadanos a ser parte de un proyecto político de esta envergadura, de centro-derecha”, un espectro, dice, que ha quedado vacío y que el nuevo partido quiere ocupar.

“(Calderón) es uno de los mayores referentes que hay en discurso y en plataforma sobre las libertades económicas y políticas. Hay que llenar este espectro que ha quedado vacío. Él es uno de los referentes y puede ayudar a que la gente se sume”, subraya.

–¿Con esa filosofía recibirá recursos de grandes empresarios?

–Más que pensar en los grandes, la apuesta es al financiamiento de la gente, de pequeños y medianos empresarios. Los grandes empresarios son los que menos están metidos en movimientos políticos. Claramente sí vamos a tener apoyo, un gran eco sobre todo en las clases medias, medias altas, de gente que genera empresa.

“Déjame precisarlo más: aquella gente que genera riqueza, entendida como la que genera bienes públicos, desde el que tiene un pequeño negocio hasta el que tiene uno grande, tendrá eco, porque hay que promover el desarrollo, la creación de empleos y la riqueza de un país.”

El discurso del partido México Libre, dice, es mucho más definido que el del PAN: “Sin duda: libertades políticas, libertades económicas, una economía de mercado con objetivos sociales”.

En su campaña presidencial, Zavala recibió 5 millones de pesos de Alberto Bailleres González, dueño de Grupo Bal; de su hijo, Alejandro Bailleres Gual, y de Juan Bordes Aznar, director ejecutivo de ese conglomerado al que Calderón le concesionó millones de hectáreas para sus minas de oro y plata.

Dinero turbio

Además de enfocarse en las clases medias y altas, el partido de los Calderón pretende atraer a jóvenes que quieran incorporarse a la actividad política. “Es la idea: La población mayoritaria de entre 20 y 35 años”.

Aunque la campaña de Zavala debió suspenderse antes de las elecciones, Barajas no tiene duda de que se obtendrá el registro. “Después de la experiencia de las firmas, hay un potencial de jóvenes muy interesados que, orgánicamente, van a dar sin problema el registro. El reto es concentrarse en las asambleas, ya sean distritales o estatales”.

En efecto, aun no definen si organizan asambleas estatales, en 20 de los 32 estados –cada una con al menos 3 mil integrantes–, o distritales, en 200 de los 300 distritos, cada una con al menos 200 militantes, que en total deben ser por cada partido un mínimo de 233 mil 945 en todo el país, es decir, 0.26% del padrón electoral, con corte al 1 de julio.

El equipo del embrión de México Libre es prácticamente el mismo que obtuvo las firmas para que Zavala consiguiera el registro como candidata presidencial, en particular en 17 estados: Aguascalientes, Baja California Sur, Campeche, Colima, Chiapas, Ciudad de México, Durango, Estado de México, Morelos, Nayarit, Oaxaca, Querétaro, Sinaloa, Sonora, Tlaxcala, Yucatán y Zacatecas.

Junto con Barajas Cummings firmaron la solicitud ante el INE Rafael Estrada Michel, nieto de Miguel Estrada Iturbide, fundador del PAN; Jorge Camacho Peñaloza, quien fue el jefe de la oficina y vocero en la campaña presidencial, y Miguel Ángel Toscano, funcionario del gobierno de Calderón.

El equipo sufrió una baja: El estratega financiero de Zavala, Eduardo Seldner Ávila, la abandonó y se sumó al gobierno de Andrés Manuel López Obrador como subdirector general administrativo de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), invitado por el secretario de Hacienda, Carlos Urzúa, su profesor en el Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM).

Seldner Ávila, quien fue sancionado administrativamente por el Toallagate –el escándalo de corrupción por la compra de toallas a elevado precio para Vicente Fox y su esposa Marta Sahagún–, dejó pendiente de aclarar la deuda de más de 10 millones de pesos de la campaña de Zavala.

Según los resultados de la auditoría a los ingresos y egresos de los aspirantes, último paso para acreditar los requisitos marcados por la ley, realizada por el INE, la expanista registró gastos por 13.8 millones de pesos, mientras que sólo reportó ingresos por 3.7 millones.

En su momento, el consejero Ciro Murayama, presidente de la Comisión de Fiscalización, explicó: “Esta distancia (entre los ingresos y los egresos reportados por Zavala) se explica por el reporte de pasivos. Es decir, se contrataron bienes y servicios, éstos fueron entregados, y, sin embargo, no han sido liquidados, por lo que representan una deuda ante los proveedores correspondientes”. 

El funcionario advirtió que, de no cubrir los adeudos en el plazo estipulado, podrían ser interpretados por la autoridad como aportaciones en especie, lo que está prohibido por la ley.

Y subrayó: “tener pasivos no es en sí sancionable, pero no liquidarlos implica un financiamiento de hecho de empresas mercantiles, que nuestra ley no permite”.

Finalmente, los consejeros del INE determinaron abrir un procedimiento oficioso a Zavala por el autofinanciamiento de 1.8 millones de pesos, recaudados en cenas donde los invitados hacían donaciones de las que no se presentó el registro conducente.

“Es válido solicitar y recibir aportaciones económicas de simpatizantes, pero siempre a través de la entrega de recibos e identificando a cada ciudadano aportante”, argumentó el presidente de la Comisión de Fiscalización.

Zavala no aclaró el adeudo en el plazo previsto y el INE le impuso una multa de 377 mil 450 pesos, que luego el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación revocó, pero el caso quedó sin esclarecerse.

Interrogado al respecto, Barajas Cummings dijo no tener conocimiento de este tema, pero se mostró entusiasmado por la respuesta que ha recibido el partido en construcción, con 20 mil personas dispuestas a afiliarse en sólo cinco días.

 En contraste, una petición en la plataforma change.org, creada por María Luisa Sanders, para “cancelar el registro del partido de los Calderón”, rondaba, en el mismo lapso, las 100 mil firmas.

El articulador del partido de los Calderón no se amilana: “Está bien. De eso se trata la democracia. Hay gente que está a favor y en contra. Qué malo que todos estuviéramos a favor”.