La postura de México desata controversia

BOGOTÁ.- La decisión de México de mantener su reconocimiento a Nicolás Maduro como presidente de Venezuela y de llamar, junto con Uruguay, a un diálogo entre los venezolanos, generó todo tipo de críticas y causó reacciones encontradas entre analistas políticos de la región.

Maduro acogió la iniciativa de México y Uruguay y dijo estar listo para el diálogo, la negociación y el acuerdo con los partidos opositores, los cuales cerraron filas con el líder de la Asamblea Nacional, Juan Guaidó, quien se proclamó el miércoles 23 presidente encargado de Venezuela. 

“A los gobiernos de México y de Uruguay les digo: estoy de acuerdo en una iniciativa diplomática para el diálogo nacional en Venezuela”, dijo Maduro el jueves 24.

Consultado al respecto, el dirigente opositor Julio Borges, quien encabezó la delegación de la Mesa de la Unidad Democrática que sostuvo un infructuoso diálogo político con representantes de Maduro entre 2017 y 2018, afirma que no hay condiciones para una negociación pues esta opción ya fue “rebasada” por los acontecimientos de los últimos días.

“Hoy lo único que haría creíble la supuesta disposición de Maduro a dialogar es una convocatoria inmediata a elecciones generales en condiciones de transparencia y equidad o su salida del poder”, dice Borges, exiliado en Colombia.

En estos momentos, agrega, “no hay nada que negociar porque eso ya lo hicimos y Maduro se burló de nosotros y del país”.

Recuerda que hace un año, cuando la oposición y el gobierno venezolano intentaban llegar a un acuerdo para realizar comicios equitativos, con un nuevo Consejo Nacional Electoral, Maduro convocó sorpresivamente a elecciones que acabó ganando “con toda clase de trampas”, lo que provocó que más de 50 países desconocieran su legitimidad.

El sociólogo venezolano Ignacio Ávalos considera en cambio que la decisión de México y Uruguay de llamar a un diálogo a la oposición y al gobierno chavista es “una buena idea, porque en estos momentos no se debe descartar la negociación política para dar una salida a la crisis”.

El director del Observatorio Electoral Venezolano, quien considera que los comicios en los que se reeligió Maduro estuvieron plagados de “serias irregularidades”, señala que la iniciativa diplomática de México y Uruguay puede ser “muy útil” porque “frente a un escenario de potencial violencia siempre es mejor un diálogo en el que prevalezcan principios democráticos”.

El gobierno de México insistió en los últimos días en que continuará su apego a los principios constitucionales de no intervención, autodeterminación de los pueblos, solución pacífica de controversias y protección de los derechos humanos.

A diferencia de la mayoría de países latinoamericanos, que reconocieron el miércoles 23 a Guaidó, México expresó ese mismo día en un comunicado que no participará “en el desconocimiento del gobierno de un país con el que mantiene relaciones diplomáticas”.

Brasil y Colombia fueron los primeros de la región que reconocieron a Guaidó como mandatario encargado y lideraron los esfuerzos para sumar a esa iniciativa a otras 12 naciones latinoamericanas.