La red troncal

El presidente de la República anunció recientemente que se inicia de nuevo la licitación para la red troncal de internet, a gestionarse por el gobierno junto con el empresario que obtenga la concesión.

“Habrá que empezar de cero”. Se trata de una muy buena noticia, pues habrá lineamientos para beneficiar a la gente con servicio gratuito en lugares públicos, en hospitales, escuelas, carreteras. Una red que vaya ahí donde no hay oferta privada, ya que no existe  mercado suficiente para obtener ganancias. De ahí que la conectividad sea tan baja, “un 25%” del territorio, según expresó el mandatario.

El IFT ha insistido desde hace varios años en que la reforma de telecomunicaciones aumentó el uso de la red y la baja de los precios.  Según sus cifras, la población que alcanza a conectarse es de 88%. Si bien lo que no dijo es que se trata de centros urbanos y de que en esas cuentas están también empresas, hogares, medios. 

En la etapa anterior a internet, el Estado reservó para uso social una parte del espectro. Tanto en la radio como en la televisión se instalaron emisoras culturales y educativas dependientes de las instituciones. Sin embargo, en tanto la tecnología avanzó, esta política fue limitada a la difusión por aire. El cable nació privado.

Hasta la fecha no hay canales públicos con sistemas de cable propios.  Si bien los privados tienen la obligación de portar la señal abierta de manera gratuita, el medio tiene cobertura en cable pero no recibe ninguna ganancia por ello. Tampoco a los cableros se les aplica impuestos específicos para beneficiar a los medios públicos.

El hecho mencionado hizo que los medios públicos se quedaran sin la posibilidad de ofrecer el triple play, lo que sí obtuvieron los privados como Televisa y TV Azteca.

En el caso de la red de redes, la infraestructura telefónica instalada se utilizó para dar el servicio. Se hizo ya que Telmex había sido privatizado, con lo cual la compañía se quedó con todo el paquete, desarrollándolo hasta ser la firma dominante en el mercado. Durante un tiempo incluso fungió como monopolio. La ley de 2014 no mejoró la situación pues los privados siguieron acaparando el servicio de internet. La ATT ingresó con fuerza y se posicionó gracias a que se permitió el 100% de capital extranjero en las telecomunicaciones. Esa privatización implicó que no hubiese opciones. Para conectarse a la red había que pasar por los servidores de privados.  

En este momento es posible revertir la situación. La red troncal se habilitaría con la fibra oscura de la CFE en manos del Estado. Y si bien la red compartida ya está en manos de un grupo por medio de la asociación público-privado, el gobierno aún puede imponerles directrices para que tenga fines públicos a la par que privados. A fin de cuentas se trata de una infraestructura instalada por el Estado mexicano.

Lo que sigue son los contenidos, que vienen atados a la conectividad.