A Francia, la serie sobre feminicidios de Sonia Madrigal

La fotógrafa Sonia Madrigal cuestiona la reciente propuesta de una diputada veracruzana como medida para evitar feminicidios: “No creo en los toques de queda”.

La autora de la serie La muerte sale por el oriente, que fuera recientemente seleccionada para presentarse en la exposición Miradas sobre México a mostrarse en Francia, se explica: “Creo en la resistencia y en la libertad de poder caminar en la calle como mujer”.

Madrigal (Estado de México, 1977), cuya obra ha sido exhibida en países como Argentina, Brasil, Chile, Estados Unidos, Italia, Perú, y publicado en medios como el diario británico The Guardian, vive y trabaja en Ciudad Nezahualcóyotl, en donde realiza gran parte de su trabajo con temática sociocultural,  explica que inició su serie hace cuatro años. Ttiene tres vertientes: 

Una de archivo documental (con protestas y registro de actos).

Otra, “Intervención del territorio”, a partir de la silueta de una mujer recortada en vidrio que coloca en “zonas rojas” de Neza, como el Canal de La Compañía (conocido por ser un “tiradero de cuerpos de mujeres”), donde captura varios espacios-momentos.

Y  un “mapeo” de feminicidios, que plasmó con ayuda de Google. 

Mapas a partir de una investigación cuya fuente principal son diarios, y donde marca las zonas en las cuales se han encontrado cuerpos de mujeres.

Su trabajo, que puede apreciarse en soniamadrigal.com, se desarrolla principalmente en el oriente de la Zona Metropolitana de la Ciudad de México, estudió informática en la UNAM; sin embargo, cursó talleres de fotografía en el FARO de Oriente y el FARO Tláhuac, con el fotógrafo Mark Powell (2009-2014).

Apenas el año pasado fue seleccionada para participar en la XVIII Bienal de Fotografía del Centro de la Imagen.

También formó parte del Seminario de Producción Fotográfica 2016 del mismo lugar, bajo la tutoría de Verónica Gerber y ha sido becaria del Programa Jóvenes Creadores del Fonca (2013-2014).

Via telefónica, y a punto de viajar a Chile junto a su pareja, el también fotógrafo Tonatiuh Cabello, para dar una serie de charlas y talleres sobre México y la fotografía, explica:

“Este trabajo comenzó de manera personal –dice–. Nací y vivo en Neza, uno de los municipios con un alto índice de feminicidios. Comencé documentando marchas y protestas,  hasta que un día conocí a Irinea Buendía, madre de Mariana Lima Buendía, una joven asesinada. Irinea tuvo la idea a de colocar cruces rosas en un acto contestatario en contra de los feminicidios, y ha ayudado a otras madres que se topan con la negativa y la ineptitud de ministerios públicos y agentes a los que no les importan los casos.”

Para Madrigal resulta curioso que su producción en esta serie tenga mayor demanda fuera de México que en el país:

“Hay lugares muy importantes, hospitales por ejemplo, en donde me han rechazado exponer, porque no lo consideraban a la altura del anterior presidente, Peña Nieto, o porque el tema simplemente no les gusta, pero no entienden que no se trata de que te guste o no, sino de que es parte de lo que acontece a nuestro alrededor.”

Reflexiona para Proceso:

“Este trabajo no tiene fin, no puede tener una fecha límite porque desafortunadamente la lista de feminicidios sigue creciendo.Y mientras siga, es mi labor documentar esto”.