“La pena de prisión. Un recorrido histórico”

El Canal Judicial, cuyo acceso es únicamente a través de los sistemas televisivos de pago, ha mantenido una línea de producciones propias que tienen que ver con la materia de su competencia, pero buscando ampliar la mira para incluir el desarrollo histórico de los temas, los personajes con sus aportaciones al derecho desde los tiempos de la Independencia, los códigos en su contexto. Asimismo, en una barra diferente, se programan filmes alusivos a los asuntos legales, de justicia social, penal y administrativa.

Su salida al aire, posterior a la del Canal del Congreso, se ha visto consolidada gracias a la presentación en pantalla de las sesiones de la Suprema Corte en vivo, del informativo cotidiano especializado en cuestiones legales y en programas documentales de factura propia que sirven a la difusión de la historia del derecho en México, de sus cambios, de las instituciones habilitadas para impartir justicia, de los errores, retos, debates en torno a los elementos que forman parte del sistema judicial y sus operadores.

La serie Pena de prisión, un recorrido histórico, es ejemplo de realizaciones que cumplen un fin educativo de forma amena. Se trata de un documental que recorre el surgimiento y evolución de las cárceles desde el virreinato hasta nuestros días. Da a conocer la filosofía detrás de las diversas formas de castigo mediante el confinamiento. Expone la relación entre la arquitectura de las cárceles y el propósito de las mismas. Va desde la Inquisición hasta las modernas y deshumanizadas prisiones privadas surgidas durante el periodo de Calderón Hinojosa.

Sustenta el documental una intensa investigación de Consuelo Garrido Romero y Juan Puig Llano, autores también del guion. Sus pesquisas abarcan archivos fotográficos, sonoros, de cine, libros, documentos, hemerotecas, bibliotecas. Se hace uso de un enorme catálogo de pinturas, dibujos, facsímiles. Esto le da una textura a la imagen que nos sitúa en el pasado cuando así se requiere, lo hace al menos hasta mediados del siglo XX. Se constituye en una estética original con elementos rescatados del tiempo y la memoria.

El guion está formado por los datos que se proporcionan con voz en off, los materiales gráficos y las conversaciones con expertos, investigadores, jueces, magistrados, quienes explican las diversas modalidades de encarcelamiento y dan cuenta de los problemas. Se agregan tomas de las prisiones actuales, de los visitantes, de las celdas y los patios, de los internos en algunas actividades laborales y de recreo.

Uno de los episodios relata el tránsito de las cárceles del Porfiriato: Belén en la Ciudad de México, San Juan de Ulúa en Veracruz, Lecumberri (moderno panóptico de siete brazos y una torre de vigilancia). A las penitenciarías federales de alta seguridad y posteriormente a la privatización de una parte del sistema carcelario con el consiguiente aumento de los gastos por parte del Estado. Una de las entrevistadas señaló cómo se pasó de erogar 150 pesos diarios por preso a 2500.

La pena de prisión es un relato de corte jurídico, legal pero también sociológico y político con una factura de alta calidad.