Genaro Vázquez en su tierra

Con presencia del filósofo Alberto Híjar, el pueblo guerrerense de San Luis Acatlán recordó el 2 de febrero la lucha de Genaro Vázquez Rojas en el 47 aniversario de su fallecimiento tras un misterioso accidente en Michoacán, frente a la estatua del guerrillero cincelada a finales de 2018 por el tapatío Alfredo López Casanova, quien señaló a Proceso:

“Genaro Vázquez y Lucio Cabañas (1938-1974) son dos figuras incómodas para los gobiernos federales, aunque claves para entender la libertad en nuestra patria. Personalmente me sorprendió que en la toma de posesión de Andrés Manuel López Obrador no los mencionara e hiciera recordatorio sólo de los líderes ferrocarrileros Valentín Campa (1904-1999) y Demetrio Vallejo (1910-1985), o del movimiento estudiantil del 68.

“Sin embargo, su memoria no debe soslayarse pues los comandos tanto de Lucio como de Genaro aportaron la fuerza para la organización en contra del Estado autoritario, por ejemplo, la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias (CRAC) y las defensas locales que enfrentan la violencia caciquil. Su visión se enfocó en el punto de que la Revolución Mexicana había muerto, traicionada por los políticos y sus pugnas electoreras.”

La idea de realizar una escultura en donde el 10 de junio de 1910 naciera Genaro Vázquez, profesor normalista en Ayotzinapa (como Cabañas, nacido en Atoyac de Álvarez), “surgió por iniciativa de miembros o exintegrantes de la Asociación Cívica Nacional Revolucionaria (ACNR), la organización fundada en 1959 por el guerrillero, además de activistas y el Comité Cívico de San Luis Acatlán, quienes mantienen viva la memoria y la lucha en Guerrero”, dijo López Casanova a este semanario (Proceso, 2165).

A su vez nacido en 1968, el escultor fue militante de la segunda época de la ACNR, que construyó bases organizativas en las colonias del sur de Guadalajara en los años noventa. Apodado por sus cuates Kazanovita, realizó la estatua del cantautor rupestre Rockdrigo González (1950-1985) en la estación del Metro Balderas, y la de Gilberto Bosques Saldívar (1892-1995), el diplomático mexicano que exilió en México a 192 judíos durante la Segunda Guerra Mundial, según datos de la historiadora Daniela Gleizer Salzman (https://www.facebook.com/kazanovaescultor/).

El 3 de febrero de 1972, la noticia del deceso de Genaro Vázquez hizo las primeras planas en los diarios del país. Sus restos arribaron a San Luis Acatlán al día siguiente y por la tarde, alrededor de 150 estudiantes marcharon por las calles de Chilpancingo lanzando vítores a su nombre. Fue sepultado el día 4 de febrero ante una concurrencia de más de dos mil personas.

Posteriormente, el compositor y autor mexicano Óscar Chávez grabó el “Corrido a Genaro Vázquez”, canción de protesta narrativa de su muerte y el sonorense José de Molina (1938-1998), en el álbum Testimonios rebeldes, incluye su tema “Canto por Genaro Vázquez”, que dice: 

Varón de tierra caliente, hijo del Sol y del Mar,/ tus ideas al matarte las echaron a volar… sólo podremos honrarte yendo a la revolución.

Al Museo de Lucio Cabañas en Atoyac de Álvarez, Guerrero, el pintor militante Arturo García Bustos (1926-2017) donó un busto en bronce del mismo Cabañas.