Denuncia “abuso de poder” de la juez de Nuevo León Mirna Valderrábano

Señor director:

Mi hijo Teotzin Ernesto Pruneda Hernández y mi nieto Elías viven una situación dolorosa por la persecución y crueldad de la juez Mirna Valderrábano López y de Jesús Santos Ortiz, tutor legal adscrito al tribunal de Nuevo León.   

La custodia de Elías la tuvo Teotzin durante año y medio hasta que de manera violenta y cruel se lo arrebataron.  

El 16 de noviembre de 2018, a las seis de la mañana, la juzgadora, el Ministerio Publico, personal de la Procuraduría de la Defensa de Niñas, Niños y Adolescentes, el tutor Jesús Santos Ortiz y policías acudieron con lujo de violencia para llevarse al niño de nueve años, como si fuera un delincuente. Luego lo internaron en el centro Capullos del DIF de Nuevo León.

Fue incomunicado durante seis días y no le dieron su medicina. Su “delito” ha sido no querer vivir con su mamá porque ésta lo golpea y lo violenta de diferentes maneras; hay dos denuncias contra la madre de Elías, interpuestas en el Centro de Justicia Familiar en Monterrey. 

Antes de esos hechos, Elías fue arraigado en Monterrey por la juez Mirna, quien le retuvo sus documentos migratorios. 

Aunada a esta serie de irregularidades se suma el rechazo de la juez a la solicitud de los abuelos paternos de ejercer la custodia provisional sobre Elías para evitar que fuera enviado a Capullos.

A su vez, el tutor Jesús Santos Ortiz le mintió al papá de Elías para que éste se desistiera de todos sus derechos y firmara un convenio injusto. Le ofreció que el niño saldría para Navidad, pero no cumplió.  

Durante los 60 días que estuvo confinado en el centro Capullos, el niño fue sometido a tratos crueles e inhumanos, adelgazo 10 kilos y lo golpearon en dos ocasiones los adolescentes de 12 años que también estaban en ese lugar. 

A Elías le tumbaron un diente y le causaron moretones en el rostro. Todo ocurrió ante el personal de Capullos. Por si fuera poco, no fue a la escuela durante esos dos meses que estuvo retenido. También violaron su derecho a la educación, a su integridad física y psicológica.

El procurador de la defensa de niños y adolescentes, Rodolfo Domínguez Jaramillo, y la delegada Janeth Mansur Marcos, indiferentes, “justificaron” las agresiones al decir que son muy usuales en ese infierno llamado Capullos del DIF estatal. 

Después de dos meses en ese centro, Elías fue llevado con su mamá bajo la amenaza de que si no se iba con ella, a su papá lo meterían a la cárcel. 

¿En qué mundo vivimos si a nadie le indigna el abuso de poder y la crueldad con la cual se trata a un niño?

Solicito la ayuda del presidente Andrés Manuel López obrador para que el expediente 1031/2017 sea transferido a otro juzgado que sí actúe con imparcialidad, se respeten los derechos de Teotzin y Elías y que se castigue a los responsables de estas violaciones. (Carta resumida)

Atentamente: 

Julieta Hernández Camargo