Foro TV y nota roja

El Canal 4 de Televisa, hoy nombrado Foro TV, hace varios años que se transformó en una emisora de noticias y comentarios. Un noticiario en varias franjas horarias y distintos conductores vertebran el resto de programas que tratan temas específicos desde los puntos de vista de quienes se dedican a dar opiniones. Este esquema se vincula a su vez con los Noticieros Televisa para obtener las notas que serán incluidas. Asimismo da paso, en los cortes, a publicitar entrevistas, foros de análisis y exhibición de artistas de la propia empresa televisiva.

Televisa ya tuvo un canal de noticias transmitiendo 24 horas: ECO.  Este se vio alimentado en sus primeros tiempos por corresponsales en todo el mundo, enviados especiales y reportajes de buena factura. Como negocio fue un fracaso, pues no logró un público suficiente que le aportara anunciantes y por tanto equilibrara los costos con las ganancias, mucho menos alcanzara superávit. Cerró también por malos manejos en la información nacional, perdió credibilidad y se vino abajo.

El reconvertido Canal 4 abreva de esos antecedentes pero en una proporción escasa. Ni enviados, ni periodistas en el exterior, a veces tampoco en el lugar de los hechos. Ninguna exclusiva. Si las hubiera, éstos se reservan para el canal estelar, el de mayor cobertura, Canal 2 en sus noticieros matutino, vespertino y nocturno. El esquema padece del enorme defecto de la repetición de notas casi idénticas en distintos horarios. Este problema es a veces paliado con la actualización, posible actualmente gracias a lo digital, a internet.

Cada vez se nota más el uso de videos, imágenes y datos que son construidos por los usuarios de las redes sociales. Esta tendencia se empata con otra, no exclusiva de Foro TV, el cúmulo de noticias de accidentes, incendios, matanzas, robos, vale decir de todo tipo de actos contrarios a la ley. Muchos se exponen con morbosidad. Podría calcularse que el 80% de lo presentado es nota roja, sin contexto, sin contraste, sin fuentes alternativas a quien grabó el hecho para subirlo a la red. Ese tipo de producción resulta en formatos breves, superficiales, carentes de creatividad, a la vez muy económicos pues son los cibernautas quienes hacen el trabajo que antes correspondía a los periodistas, fotógrafos y articulistas de forma gratuita.

Por otro lado, en virtud de que el noticiario va a la red, su brevedad hace fácil consultarlo en los dispositivos electrónicos. Alimenta así las páginas digitales del consorcio, creando sinergias que servirán a la mayor acumulación monetaria. El grupo de comentaristas hace lo suyo al vincular sus apariciones televisivas a sus blogs, twitter, Facebook y demás plataformas virtuales que se utilizan. El círculo se cierra, todo queda bajo la misma marca. Grave es que algunos de los personajes, influencers (articulistas líderes de opinión) de los canales comerciales aparezcan también en canales públicos.