“Si el PRI no cambia, puede desaparecer”: Moreno Cárdenas

Lo apodan “Amlito” por su presunta cercanía con el presidente de la República, aunque él, como boxeador que fue, esquiva el golpe y dice que con las instituciones federales no hay más que respeto y trabajo conjunto. Es Alejandro Moreno Cárdenas, gobernador de Campeche y aspirante a dirigir el PRI, partido que, insiste, lleva décadas dominado por “cuatro o cinco” figuras. Y su diagnóstico es demoledor: “Sabemos perfectamente por qué perdimos (la elección de 2018): por soberbia, falta de resultados, corrupción y lejanía de la gente”.

 Alejandro Moreno Cárdenas, gobernador de Campeche, le gusta el boxeo, que practicó de joven. Ahora, en el ring político, no rehúye la pelea cada vez que lo necesita y dice estar seguro de que ganará la presidencia nacional del PRI sin trampas, con el apoyo de la militancia, ante un rival que llama “la nomenclatura” que en los últimos años ha dirigido al partido desde la cúpula.

“Puedes preguntar lo que quieras, no escondo nada, estoy limpio. Me han acusado de todo pero no me han encontrado nada”, asegura de entrada el priista de 43 años, quien al hacer un recuento de su biografía política subraya que empezó a los 14 años, desde la base, con trabajo de militante en el comité municipal de su entidad.

“¿Pregúntale a quienes me atacan si han ido a repartir volantes a las calles, si han hablado con la gente para ganarse el voto? Nadie de ese grupo lo ha hecho ni lo hará”, dice retador en entrevista el mandatario a quien sus compañeros de partido apodan Amlito, por su supuesta cercanía con el presidente Andrés Manuel López Obrador.

“Tengo una relación de respeto con el presidente y no tengo ningún problema en reconocer su apoyo en obras para Campeche. Lo que pasa es que los que critican ahora no están cerca del presidente como lo estuvieron con el PAN los 12 años que gobernaron Vicente Fox y Felipe Calderón; hasta le aprobaron el IVA”, afirma.

–¿Por qué quiere ser presidente de un partido que está muy mal? –pregunta Proceso.

–Lo más importante hoy es que los priistas de toda la vida queremos manejar el partido, los que hemos sudado la camiseta, los que hemos ido a pedir el voto, repartido propaganda bajo la lluvia y el sol, como yo, promoviendo el voto a favor de nuestro partido y a favor de nuestros candidatos.

“No somos priistas de ocasión, somos priistas de convicción y queremos rescatar al PRI, que ha sido el partido que más le ha dado al país. 

“Quiero dirigir el PRI y construir una nueva alternativa política para el partido y para México. Lo queremos hacer porque el partido no son los dirigentes, no es la cúpula de cuatro o cinco personajes que quieren dirigir los destinos del partido. 

“Hoy queremos al PRI para reformarlo, para impulsar una profunda reforma en su interior, como lo decía Luis Donaldo Colosio”, sostiene.

Moreno Cárdenas tiene el apoyo de varios gobernadores, entre ellos Alejandro Murat, de Oaxaca; Manuel Velasco, de Chiapas; y Miguel Riquelme, de Coahuila; de acuerdo con el último reporte interno del PRI –al que se tuvo acceso–, estos mandatarios han conseguido muchas de las 76 mil 649 nuevas afiliaciones en los últimos meses, lo que algunos miembros de la cúpula priista ven con preocupación, por la posibilidad de que se manipule el padrón y se cometa un fraude en la elección interna.

Según el documento interno del Comité Ejecutivo Nacional del PRI, fechado el 26 de marzo, en todas las entidades ha habido nuevos militantes. El Instituto Nacional Electoral tenía registrados en julio de 2018 a 6 millones 545 mil 923 de priistas. Ahora hay 76 mil 649 más. Donde hay un sorprendente aumento es en Coahuila (52 mil 145), Yucatán (11 mil 641), Campeche (7 mil 95) y la Ciudad de México (mil 796), entidades donde Moreno tiene más apoyos. 

–¿No se van a hacer trampa ustedes mismos?

–Tenemos que cuidar el proceso. Las reglas van a estar en la convocatoria y que nadie haga trampa; hay dejar que la gente participe, vote y se exprese. Siempre hay un riesgo (de trampa), pero hay que participar y tomar el compromiso para que no suceda. Siempre he dicho que hay que participar con reglas claras, soy un convencido de ello, y las respetaremos. Lo importante es que no haya dados cargados, que vayan a votar los priistas y decidan por un PRI sólido.

Precisa que aún no están definidas las reglas de participación y que en las próximas semanas las habrán de dar a conocer el INE y el partido.

Aclara que lo aprobado por el Consejo Político Nacional es que sea votación directa a la base militante, que tiene hasta el 30 de junio para inscribirse en el padrón. La estimación que tiene es que podrían participar 1 millón y medio de militantes.

–¿Ese padrón del INE es seguro?

–Es el que está registrado y todos los que están ahí tienen el derecho de votar. Lo que hay que hacer es buscar a esos priistas, compartir nuestras ideas, proyectos y decirles el compromiso que queremos construir. Ellos van a decidir.

Dentro del PRI, a Moreno lo ubican como el candidato más fuerte para la Presidencia del partido por los apoyos que tiene de otros gobernadores y su cercanía con el expresidente Enrique Peña Nieto.

“Respeto al expresidente Peña Nieto y tengo muchos amigos en todo el país por el trabajo que hice desde la base militante y como diputado y senador”, argumenta. 

–Decía usted que la nomenclatura del PRI está en su contra.

–Es algo muy sensible y quiero ser muy cuidadoso y respetuoso. En la política nacional todos nos conocemos; se trata del statu quo del PRI, los que siempre han estado, desde hace 40 años, son los mismos que les gusta dirigir y tomar las decisiones, pero no se los vamos a permitir, y que no tengan duda. 

“Vamos a ir a una consulta interna y si tienen capacidad que vayan y le pidan el voto a la militancia. En el PRI todos nos conocemos, sabemos de los errores y de los resultados que han tenido. Estamos ante una gran oportunidad y quiero decirles que no me importa la nomenclatura, a mí me importa la base militante, porque yo soy un priista de base, que salió de la base. Tengo 43 años, de los cuales 28 los he dedicado a servir en el partido. 

–¿Tiene apoyos?

–Tengo muchos amigos en el país, fui dirigente juvenil de mi sección municipal, estatal, nacional. Por eso tengo amigos en todo el país desde hace 20 años. Lo que se necesita en el partido es liderazgo, alguien que genere esperanza y renovación.

El riesgo de desaparecer 

El miércoles 3 la senadora y presidenta nacional del PRI, Claudia Ruiz Massieu, se reunió con los dirigentes estatales y delegados del partido en todo el país; les pidió actuar responsablemente y no trabajar para alguno de los candidatos, y si tuvieran simpatía por alguno, les demandó separarse de su cargo partidista para apoyarlo abiertamente.

Ruiz Massieu también habló del padrón de militantes y de la campaña de afiliación que culminará a finales de junio. Les pidió establecer un compromiso de trabajar por la unidad interna y las reformas que requiere el PRI.

“Si el PRI no cambia, puede desaparecer”, admite en entrevista Moreno Cárdenas, un día después de esa reunión de su dirigencia nacional; insiste en que dará la pelea contra quienes quieren seguir mandando en el partido sin darse cuenta de los cambios profundos que requiere para recuperar la confianza y credibilidad ante la sociedad.

“Ya estamos hartos de los diagnósticos, ya sabemos perfectamente por qué perdimos: por soberbia, falta de resultados, corrupción y lejanía de la gente. No hay que buscarle. Por eso muchos no votaron por nosotros, porque había hartazgo, porque muchos priistas se sintieron utilizados, hechos a un lado, traicionados.”

–¿Hay riesgo de que sólo haya cambios cosméticos y todo quede igual en el PRI?

–No, porque tenemos que ir a una profunda reforma del partido, ir con la gente. El PRI tiene que encabezar las demandas sociales, las exigencias de las comunidades y de las minorías. 

Moreno defiende la idea de que el PRI debe ser ahora un partido más abierto, participativo, democrático, de decisiones colegiadas y consensadas con la base, para quitarse el estigma de que sólo las cúpulas deciden el rumbo.

“Siempre he dicho que si la cúpula calla, que hablen los priistas militantes”, dice.

Insiste: “Siempre he dicho que de mí pueden decir lo que quieran, pero no van a callar a los priistas; estamos dispuestos a impulsar el compromiso permanente de darle viabilidad al PRI. Quiero ser presidente del partido para generarle una alternativa”.

No obstante, tras reconocer que en la pasada elección el PRI sufrió la peor derrota en su historia, confía en que habrán de recuperarse, como lo hicieron en 2012 tras las debacles de 2000 y 2006.

“Dijeron que era la desaparición del PRI, pero 12 años después regresamos al gobierno; hoy se dice lo mismo, pero tenemos senadores, 12 gobernadores y nueve millones de votos en la elección para diputados. Lo que hay que hacer es modernizar al partido para transformarlo; no podemos hacerlo con recetas caducas y con los mismos, los cuatro o cinco que quieren decidir sin darles oportunidad a los estados en el proceso de elección de consulta interna de los militantes.”

–Pareciera que se trata de una lucha entre la cúpula y la militancia.

–Que participen quienes son priistas y no quienes dicen que son del partido. Aquí el tema es que tienen que ser priistas los que decidan. Me gustaría ver a muchos de los que dicen que quieren dirigir al partido en una foto repartiendo volantes, pedir el voto a los ciudadanos, escuchando a la gente. Creen que se puede hacer política desde los escritorios y eso ya cambió. Hoy lo que necesitamos es un partido fuerte, dinámico, y por eso quiero ser presidente, porque creo que tiene idearios, militantes valiosos, es una organización política seria y firme. 

–¿Cómo cambiarle la imagen al PRI? Muchos lo tienen como sinónimo de corrupción.

–Durante muchos años ha habido una campaña con los temas de corrupción y falta de resultados. Pero lo primero que tiene que hacer el PRI es reconocer las causas por las que la gente nos dio la espalda, se tiene que entender que la sociedad tiene causas y anhelos. 

Ante esto, el gobernador indica que el PRI tiene que ser un partido sólido hacia el interior, construir la unidad ideológica, definir el rumbo y tomar posiciones ante nuevas demandas, como las de los matrimonios igualitarios y el aborto. 

–En esta elección interna se juega el futuro del PRI. Si hacen trampa se puede acabar el partido. Hay acusaciones de que hay dados cargados, se están jugando la credibilidad.

–Sin duda es la oportunidad del PRI. De 2012 a la actualidad ha habido 10 presidentes del partido; eso no pasa cuando hay consulta a la base. Esta es la última oportunidad de hacer lo que quiere la militancia y por ello es muy importante que el INE organice la elección. Coincido en que no debe haber dados cargados, las dirigencias del partido en los estados deben mantenerse respetuosas. La competencia es lo mejor.

Moreno Cárdenas dice que siempre estará por el acuerdo y la unidad del partido, pero reitera que hoy los militantes quieren a un priista de cepa en la presidencia del partido, no uno que diga que es priista. 

–¿Por qué le dicen Amlito?

–Lo tomo con filosofía. Fui el priista que más combatió a López Obrador como candidato, le di hasta con la cubeta. Él, como candidato presidencial, también lo hizo conmigo, pero la contienda ya terminó. Como gobernador mi responsabilidad es gestionar programas, llevar recursos, infraestructura, paz y seguridad a los campechanos. Lo que hice con López Obrador fue establecer una relación de respeto, cordial y de trabajo. 

“Nosotros no somos sus empleados, no tengan duda, pero no gano nada peleando con el presidente de la República. Lo que estoy haciendo es gestionar obras de beneficio para el estado y el presidente me respalda. No tengo empacho, le reconoceré todos los apoyos y gestiones con las que nos ha apoyado, como el Puente de la Unidad. 

“Desde la trinchera en la que estamos tenemos que construir, hacer política, trabajando con el gobierno de la República. Si lo invitamos, lo tratamos con respeto; es un tema de civilidad política. Pero cuando estemos en el PRI será otra cosa, porque como líder de un partido político tenemos que señalar los errores.”

Para cerrar, insiste en que no se detendrá en su pelea por el PRI por las críticas en su contra, las que dicen que usa los recursos como gobernador para ganar. “Soy de firme convicción y tengo una voluntad inquebrantable, y como dice el dicho: los perros ladran, señal de que avanzamos firmes y claros”, remata.