Vuelve Atl y la fuerza de los elementos

No deja Gerardo Murillo de sorprendernos: ahora, en el Museo Nacional de Arte (Munal), Atl. Fuego, Tierra y Viento. Sublime sensación, incluye por vez primera el Fondo que lleva su nombre –58 dibujos, 12 pinturas de gran formato, paisajes y volcanes– que él mismo donó al INBA en 1950. La nueva directora del recinto, Carmen Gaitán, y su curador Víctor Rodríguez, recorren la exposición explicando sus singularidades.

 

La actividad perpetua de Don Goyo, el nacimiento del Paricutín en los cuarenta, el Iztcccíhuatl…

Los volcanes y paisajes mexicanos son los protagonistas ineludibles de la muestra Atl. Fuego, Tierra y Viento. Sublime sensación, inaugurada el 11 con una afluencia de 3500 personas en el Museo Nacional de Arte (Munal) que lidera la obra de, nada más y menos, Gerardo Murillo Coronado (1875-1964), el Dr. Atl.

La exposición, que llega detrás de la exitosa retrospectiva sobre Saturnino Herrán, y como preludio para una prometedora muestra sobre el arte del siglo XX a inaugurarse a mediados de este año, destaca dos de los varios talentos de Atl: el de dibujante –con trabajos poco vistos, casi inéditos, que dan cuenta de su proceso de trabajo–, y el de vulcanólogo. 

La exhibición también abre el proyecto de trabajo de Carmen Gaitán al frente del Munal, cuyo puesto se diera a conocer a mediados de febrero, con la apertura de los salones que dan a la biblioteca –cerrada hasta ahora– a la que el público ya puede acceder como parte de la exposición, un “sensorama” donde los niños tendrán atención especial, la apertura de un par de salas monotemáticas, y en un futuro inmediato un museo de sitio.

En un recorrido especial, Gaitán expuso que se trata de una exhibición de gabinete, “más bien íntima”, que permite al visitante conocer más de las aficiones de Atl como alpinista, de entrar en su vida y la de sus maestros José María Velasco, Eugenio Landesio y Cleofas Almanza, así como dar cuenta de una corriente del paisajismo que se enriquece con obras de Luis Nishizawa y Joaquín Clausell.

Es una muestra del paisaje nacional que hace referencia a otras expresiones artísticas, como el cine y su época dorada, pero sobre todo la aportación pictórica de Atl a través de diferentes técnicas que lo llevan a crear los llamados Atl-color, técnica a base de ceras, pigmentos y resinas que imprimió en papel, tela y roca.

Además, dos videos de amateurs que dan cuenta del nacimiento de las exhalaciones del naciente Paricutín, y la proyección del documental Dr. Atl (1981) de Jaime Kuri, que obtuviera el Ariel para Mejor Cortometraje educativo, científico o de divulgación artística.

A su vez Víctor Rodríguez, curador de la muestra, explicó que si bien se prestaron cerca de 30 dibujos del Fondo Atl –donado por el mismo artista al Instituto Nacional de Bellas Artes a finales de 1950–, para la exposición de 2011 en el Centro Cultural Universitario Tlatelolco con la Colección Andrés Blaisten (Proceso, 1832), es hasta ahora que se enseñan 58 curadas, más 12 pinturas de gran formato (seis de ellas de coleccionistas particulares), de un total de 130 piezas que integran esta muestra. Explica

“El Fondo Atl contempla 140 dibujos, 58 de de los cuales se pueden ver con la exposición, una parte abarca las cordilleras y volcanes dormidos, otra brinda una secuencia del nacimiento y desarrollo del Paricutín. En realidad una exposición específica con las obras del Fondo Atl en el Munal no se había tenido, pues el fondo llegó del INBA al museo en noviembre de 2007.

“Cuando se realizó la exposición de Blaisten los dibujos estaban en un segundo plano, incluso si la comparamos con la que se presentó en el mismo Munal en 1984 es completamente distinta a lo actual.”

Almanza, Clausell, Goitia…

Ademas de obras de Almanza, Clausell, Goitia, Nishizawa y Velasco, hay pinturas de otros artistas como Mario Almela, Pedro Flores, Jorge Obregón, Carlos Rivera, Eugenio Landesio, que a decir del curador, son relevantes y acompañan la obra de Atl en diversas perspectivas para apreciar obra aérea u “ojo de pájaro” y el aeropaisaje.

“Es a partir de la donación en los cincuenta, hasta que muere, que sus aportes lo llevan a la categoría de Patrimonio Nacional, pero en parte por la donación que realiza, y se le agradece, porque como se sabe era un artista actvista, revolucionario.”

Durante el recorrido el espectador podrá percatarse de varias particularidades, como el hecho de que solo una obra tiene personas (en El valle de México desde el cerro del Tenayo de 1870, la pieza magistral de Landesio)…  En el resto, cielo, nubes, cerros, planicies, árboles y volcanes son el centro.

Sobre esto refirió Gaitán:

“La naturaleza aquí es el tema, creo que también es un recuerdo de que como seres humanos estamos un instante en el planeta, y eso le sirvió a Atl para tener una especie de diálogo con el universo. Fue un hombre con una visión esotérica que se sintió privilegiado cuando surge el Paricutín, de hecho pensaba que nació para él, para que lo estudiara, y a la larga se convierte en ese gran vulcanólogo. Es un hombre con un narcisismo tremendo, un hombre que inicia el movimiento muralista cuando regresa de Italia con los frescos, es un hombre de muchas vanguardias con ideas bien fincadas que no se deja vencer. Nunca lo sedujo el Estado, y aquí también se puede ver ese espíritu fascinante que fue.”

–En los últimos meses el Popocatéptl ha tenido mucha actividad, es casi una coincidencia esta muestra ¿no?

–Sí, es una coincidencia –responde Rodríguez–, pero también la muestra perfecta en donde se da cuenta que el Popo siempre ha tenido vida como se puede apreciar aquí, las fumarolas que aparecen en las obras no son estéticas, es un volcán vivo, siempre lo ha sido.

“Y también –añadió Gaitán– el pretexto perfecto para que obras que no habían salido de las bodegas, como la de San Juan Ixtayopan (1930) de Goitia ‘viera la luz’, después de varias décadas guardada, igual que La cañada de Metlac (1881) de Carlos Rivera y El pedregal (1951) de Nichizawa… qué mejor tema y pretexto para que el público las aprecie.”

Atl. Fuego, Tierra y Viento. Sublime sensación se mantendrá hasta finales de septiembre.